Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

DE LAl.llff�OlQIU.... mllLE.. I.IC �Jemes.,tl•. ·tl!J.a,.. T ¡ d6. eoo.;¡gu.iante ¡, que ad .debin,,�ndarse1 QIKl.��� � ,QllJlohupt:.esie u.cu.erdo. como lo firmo.+i::José,GregoriQi • · Argomedo Secretar . io.» ,. ,,., :: ,L.:.�.-:.;,.!,. ,:,e.,•,)/ M.lalG-�. (:Véas1da pájlna M}} ,. tcEuo. Sa.=Si en togos tiempo!\ del¡>e ol (fabildo propender a con�ervar ilesas las facultades que le son 1,>eculiares poi· i¡u .instituto, corr ayor necesidad en el presente. Uiuido i¡1fo1mado que y. E. h.ii, o cop.:yocar el <;loroiñgq por la tarde a . o:o cuatro individuos capitul;¡res para oirles sobre el punto de si se aµxiliaria al Gobierno de Buenos Aire¡; con iro p :is, armas y c�inel'O,, como lo pedia en virtud de la precedente oJerta. de V. 'E. Esta <leterminacion le oblig¡¡. a espone( t¡)le, si dichos in<livi ¿­ duQ;, fu e ' ron cit:idos por la i nve s t , idnra de Rejidores, no pQr eso , tienen l¡,. representaci'on del pueb,o, lp que solo rl)side en el . cp.erpo municipal y, no en ¡ilguuos Q11embros qe él, si no es que el mismo cuerpo lo¡; dispute. Por este prinr , ipio cualquiera dictámen que , hubiesen prestado seria de ningun momc11to, como asegul'au i)aberlo espuPsto 9- V, , E. pabiendo manifestado su opinion solo por via de ilu st racion. , No DlÓµos ha sentiqo el Cabilclp que a un ,¡;unto de tanta gr�veclad e importancia se haya .sujeta{fo a unos dictámenes que se han ve¡·ti<lo sin la débid¡i premeditacion y acverdo. V. 'p. én la . .mi,sma �aTdC , e n que concurrieroi¡ les , propu;;o el punto sobr,t\ que debían opinar y , exijiq que e.spusiesen su parec , er ¿ cómo ser posible que .en aquellos momentos pudiesen tomar un e}t�cl,o co().oci­ m1ento de los becl1os y cQmbinar tod[ls las circum¡tancjas del caso p�r� pre,tar una resQ!u\:ion acertada? Aun en )os asuntos entre , part e s. se estima n,ula cualquiepi, decision p�ecipitada por pre umirse que no se Jw d· qo con at¡ue1 previ9 y cjrcunspeqto , e x á men que maq..dan las leyes ¿ y cuá,n�9 mas no J _ e será en e t� que, al . paso que es de la �ayor enti<}ad y grave­ dad, ofrece dificultades digoas de la mas profunda meditacion? Pero nada es nía:; doloroso q ue la, trascendencia que esto tiene eI\ el pueblo JIUC;, si e11; los principios, opmaba con variedad, en el dia se nota que han fernwnt¡i- , clo mas estas opinio().es; y Jo peor del caso es que, no habiendo tenido el Cabjldo arte ni parte en este negocio, sino es el h ¡¡ ber pedido se le oyese en �}, mu,chps incautos con la mayor temeridad vulneran su honor y reputac·on. Es�e es el pr mio que está recibiendo ., clespues de n9 hal:¡�r perdonado sacrificío alguJJo en beneficio del pueblo por quien represent;,i. Tan ' g r.av � s . males, espera esta m _ unicipalidad de\ acre?it;;ido celo de V. E. que, pr9penderá por todos medios a cortarlos. El úntc<• ad a, ptable que se presenta y q ue es COf\forme p. las leyes, es que V. E. le comuni­ q ue los antect:)dentes, como lo tiene pedido reiteradas veces p a,ra informar. Esté V. E. S!! g uro q ue lo verificará con la ma y or imparcialidad y consul­ tando solo � lo q ue sra en bel\eficio del Reino. El pueplo .se .¡ q uiet;¡r ,. cµaµdo vea que con la debida formalidad se re s uelve · un asunto el mas gra�e . q ue ' p u e de p res e nta rse , no siendo de dudar q ue someterá sus Q p m.iones a lo q ue V. E. resolviese con p révia audiencia ele ,esta municipa-, lidad=Dios g u.arde a V. E. muchos años. Sala capitular de Santiago y , Ú)· '' zo 5 di} 1!HL-Exmo. Sr.=�av ,1.er d i; l�rrúz9ris=Joa q urn de Ec}!a- . ,� 1

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