Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

298 •••oau msTóa1u. :Pedro José Prado Jara Quemada. José Joaquín de Ech�erría. Pedro José Gonzalez Alamos. Diego de Larrain. Fernando Errázuris. José Antonio Gonzalez. Agustin de Eizaguirre. Justo Salinas. A gu stin Diaz, Escribano de Cabildo. BUENOS-AIRES. ENERO 2t. ( Véase la páj. 81. ) • Acaba de llegar Elio a Montevideo, arrogándose el titulo de Viref de éstas provincias y, sin duda, pensará atacarnos: en esta virtud ordena la Junta que dejando para la guarnicion de esta ciudad solo 50 hombres, se venga V. con toda la <lemas jente con toda brevedad, trayendo las armas que se puedan y esforzando lás marchas a incorporarse en las tropas de esta Capital ; no dudando del celo y patriotismo de V. y el interes con que cederá a esta órden. =Dios· guarde a V. muchos años, 21 de enero de 4811. · Cornelio <le Saav.edra.=Miguel de Azcuénaga. = Domingo Mateu. =Juan Francisco Tarragona.=Dr. Gregor10 Tunes.=Dr. Manuel Felipe· de Molina.=Dr. José Julian Perez.=Secretario interino.=Sr. D. José. Mondes.» Exc1110. Sa. = ENEao 22. (Véase la páj. 7.9.) La llegada del buque La Flor de May_o procedente de Montevideo, era demasiado estraña e intempestiva para i:lejar de llamar toda nuestra aten- . c \ on. L � s medidas que a p�evencion necesar\a y oportuna tomó V : E. acre­ ditan ciertamente la act1V1dad de este Gobierno en calcular su 1nteres y seguridad y en proceder conforme a los sagrados empeños de amistad y alianza con el de Buenos Aires. Mas yo debo es p erar que los vijilantes cui­ dados de V. E. no se limiten a una mera inquisicion del ohJeto y destino del buque y. pasajeros, porque habiendo conducido correspondencia de · Montevideo mezclada con la de España para Lima, las circunstancias de­ mandan su separacion y que a coosecu,mcia sean abiertas las cartas de .Montevideo. Un pueblo tenaz y refractario en su hostil y rebe�de manejo nos da un derecho indisputable a semejante conducta. V. E. no ignora q.ue el Gobierno de Montevideo ha tratado de acuerdo con el de Lima de atacar del modo posible nuestro sistema; y aunque todos sus planes han sido haS-:. ta·aquí gloriosamente desbaratados a esfuerzos de una libertad valiente, no tenemos fundamento alguno para e,reer que ellos desistan de sus aten­ tados, sino mas ántes para persuadirnos qu� en su apurada situacion tra- · tarán de reanimar su impotencia, tomando otras medidas , forma-qdo nue­ vas maquinaciones y usando ele todas las armas que le suministre su exal­ tado encono a fin de poner en ejecucion el decreto que han sellado de nues- tra ruina. El derecho de enflaquecer y disminuir las fuerzas del enemigo, permite que por todos los medios posibles se haga, y siettdo uno de los mas efica­ ces y precisos el apoderarse de su correspondencia, descubrir sus intetl...

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