Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

DB LA REVOLt.:CIO� Dll C81LE. 273 con la clehi<lu anticipnciQn. Lo ejercitos de reservn tendriln su tren ele campaña de mayor calibre que el de los rnmpos volantes , respecto que los movim\entos de estos han de ser mas r.ípidos que l ob de aquellos: ade­ mas toda la que pase de a seis no es a propósito para maniobr:ir en un pais do montafü,s, como el de. nuestra costa . Toda nuestra artillería de cam­ paña consiste en cincuenta y ocho piezas, y son : veinte y siete en Con­ c.epcion, veinte y cuatro en esta capital y siete en Coquimbo, que repar­ timos en la forma siguiente: diez para el campo volante de Concepcion. otro cliez que se deben depositar en Chillan, u otro punto <le la division <le\ interior para el ejército <le reserva !.is siete restantes se trasportarán a esta ciudad que, tañto por ser capital , como por su poblacion en el centro próximamente del Reino; debe tener el mayor ejército de reberv¡1, y debe ser el úllimo punto de defensa sobre el cual se han de reple­ gar todos los <lemas cuerpos en el caso de desgrncia : por estos moti)'Os tendrán quince cañones del mayor calibre y el campo volante de Yalparni­ so, rliez; cpedando doce p;ira los cuerpos Yo1antes y de reserva de Co­ quimbo, cuyo número debe aumentarse con algunas piezas <le a dos para el servicio del pais áspero y quebrado en las cercanías <lcl Huasco y Copia­ pó en cada uno de cuyos puertos debe haber un;i bateríH de cuatro caño ­ nes de a veinte y cuatro para protejer nuestro comercio madtimo. Dichos trenes consideramos bastante numerosos siempre que se puede nñndir tl'es obuses de a cuatro a cada uno de los campos Yolnntes. igual número <le a seis a los de los cuerpos de rcserv.a: esta arma es la mas ti!rnible · que e conoce en la artillería, por unir en las granadas cine arroja el efecto <le ];i bala y bomba ; ademas que cargados con metralla su efecto es pro­ dijioso de cerca. Hemos detallado ya cunnto nos ha parecido conducente, tanto a la de­ fensa jeneml del Reino, como a la parcial de cada puerto; solo nos resta tratar de la r eor g anizaci o n de las tropas veteranas, de fas milicias y su armamento. Principiamos por el cuerpo de Yaldivia. Segun queda deta­ llado en fojas de este informe, dicho cuerpo queda reducido a trescientos hombres, de los que cienlo cincuenta se han rle emplear precisamente en la defensa del puerto y tal vez en el dia no los tenga por el excesivo repar­ timiento en tantos puntos. Los trescientos diez restantes de la antigun fuerza toial deberán pasar a esta capitai para incorporarse en los cuerpos nue\'O o ( si se considera mas conveniente) n Concrpcion por estar mns inmediata a aquella pbza; pero sea que vengan a esta o aquella ciudad, siempre consideramos nec.esario se entreveren 1u1uellos cuerpos antiguos con los nuevos para la mejor y mas pronta disciplina de estos. • La importancia de la ciudad de Concepcion y su peligrosa situacion a tres leguas de la mar y ele su puerto, no necesitan de comento; &in em­ bargo estamos informados que la ,zuarnicion de nquella asciende solo en el dia a cien hombres, y la ele este a s�csenta.. La fuerza total de la veter;ma de aquella provincia, inclus;i la compañía de artilleria asriende a 1,202, hombres que deben repartirse en la forma siguiente. Destacamento de la isla de Juan Fernanrlez, ochenta. El de Valparaiso ciento y veinte. Puer­ to de Talcahuano, doscientos. Ciudad de Concepcion cuntro cientos veinte <los, para gu:irnccer los fuertes d la frontera de indios. La guarnicion 3 .. ·)

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