Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

DI tA lan'OUJaotl l»B CRILB. - •&9 P. P. misioneros de Chillan \enian en Santa Bárbara para la convcnion e inslr11ocion de aquellos infieles y so trabajaba con todo empeño en de­ s¡imparar )as misiones de Arauco y Tucapcl persiguiendo a SllS converso­ res y privándolos do las asistencias necesarias con que la piedad del Reí lo.<J soslenia. Hubieran conseguido la total destnaccion de aquellos misio­ neros, si los P. P. no hubieran aumentado su constancia y firmeza , en �tenerla, sufriendo cuantas privaciones y persecuciones se les pudieron inferir, conservando de estemodo laadhesion de aquellos naturales a la jos­ '8 tausa del Rei, y separándol06de laoooperacion al sistema de los revolu­ �ionarios que, por tal)\os medios y solicitaciones , se les procuraba a\raer. Estt,procedimiento de los misioneros, que en su lugar se esplicará mas por menor, filé el medio mas efiéaz de conservar estos dominios al Reí y la conducta contraria del Gobierno insurjento será el borron mas negro para Chile que se oponía a la conscrvacion de sus oohabitantes y hermanos los iofieles, blasonando cont.inuamente de su beneficencia y deseos de aliviar ysacar de la oscuridad y degradaciou en que la tiranla espaiiola· tenia abandonados a sus asceJldicntes y paisanos, los indios. Esta Nacion que por tantosJDQtivos, ha Sido ton opuesta a los españoles desde el descubri­ miento de fa América hasta lo presente, comprendió desde luego el erra­ do sistema de la revolucion y de(endió la causa justa del Reí. Convencidos . los indios de la rnzon propueslajy persuadidos por sus misioneros, de quienes tienen tanta esperiencia, les procuran siempre su p ropio bien X los apartan de todo m:il, con tan buen éxito, que si los indios se decidieran por el partido insurjente , fuera irremediable la pérdida total de Chile. Estos me­ aios de edificacion que los misioneros del Apost-ólieo éolejio de Chillan opolrian en todas partes a lós fatales progresos de la re\'olucion y surtieron tan saludables efectos con los jentiles que erlln coutrarrestados y destrui­ dos en el paísposeido de los españoles y cristianos, sirviendo de iaíerna)es, in8'rumenws los eclesiástieos mismos, si es q11e deben obtener tal nombre los que procuran destruir ta Iglesia y el Estado, entre los cuales so Jm}Stituyó y ofreció con particularidad el Obispo ausiliar D. Rafael Andreu y Guérrero, de cuya pet'!!Ona, aunque hasta esta época hemos te• nido abundante materia , nos hemos contenido tratar porq:ue el áftlmo y la pluma se re.si8'én á versaci® \an odiosa. Este sujeto de quien sus hechos �eolaran su ineptitudpara. tan alta dignidl\d, nació en Aljecir.us y pasó n la América de partieu1&t oseuro;ooupando"algunos años'en proporcionarse a).. gu � modo de: sllhsistit', pero � ierido infeliz en su!l esf � c � os se aplicó al es­ tudio dé la Grarnáuea con ánuno de ordenarse. Cons,gmó este fin con mu­ dio trabaj6 per su escasez de letras les que le eran ingratas y111t10avanza­ do dé-edádque se las hacia inas .tifieiles, y desde luego se dedieó a lá asis­ tencia de una p&rte de �l'l'eno d\ll cttrato de Copia p ó llamado elPaposo. Dé8pties de � lgun� áños de·-ests ocnpac1?n se : traslluló a l a corte y espo­ niendt> al Reíet desamparo y falta de &sisiene1a de los peseadoresdel Pa­ posó consigttió •'8et' nombrado Obispo ausiliar de lss cuatro Diócesis limf..; uefos de� lugár. Lle g ó a esta capital e) 6, y queriendo ser con83g\'a­ dopor el Ih1Mtlsimo de esta Diócesis pn�ió la numillation 'de ta nega..: civaorijina.da, a11nque al pllhtico M di.eron otras razones, del conoeimicn­ Hqaeet lhastri!.wnoSeñórJlaraa tenia de la i1ts1WCÍene1a de dicha petst>tta

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