Gorbachov: demoledor y constructor

liLa libertad y el pluralismo político son elementos nece– sarios en nuestro objetivo común de desarrollar economías de mercado, lograr un crecimiento económico sostenido, la prosperidad, justicia so– cial, creación del empleo y uso eficiente de los recursos económicos. "La preservación del medio ambiente es una responsa– bilidad de todas nuestras naciones. "Reafirmamos nuestro compromiso de resolver las dis– putas por medios pacíficos. "La reducción sin precedentes de armamentos conducirá a una nueva percepción de la seguridad en Europa y a una nueva dimen– sión de nuestras relaciones. "En este contexto, reconocemos la libertad de los Esta– dos a establecer sus acuerdos de seguridad:,31 8.- Hacia el final: el intento de Golpe de Estado, constitución de la Mancomunidad de Estados Independientes (M.E.I.) y renuncia de Gorbachov Nos acercamos al momento más crítico y más trágico, tal vez, en la vida yen la carrera política de Gorbachov: el intento de Golpe de Estado en la Unión Soviética, en agosto de 1991. Hay que destacar que en ese momento la situación política en el país se caracterizaba por un alto grado de polarización. Por un lado, el PCUS adopta en su último Congreso las posiciones más conservadoras en una abierta oposición a las reformas, siendo abandonado por la mayoría de los elementos renovadores. Por otro lado, los reformistas radicales se fortalecen convirtiéndose en un polo de poder que goza de un apoyo mayoritario de la opinión pública. A lo largo de los últimos años de la Perestroika, Gorbachov jugó el rol de amortiguador y, a veces, de árbitro entre estas dos fuerzas, inclinándose en uno u otro momento hacia una o hacia otra, mientras que ambos polos pretendían atraer a Gorbachov a su bando. Sin embargo, el espacio para estas maniobras centristas se reducía día a día a lo largo de los últimos meses de 1990 y de todo el año 1991 hasta el 31 Keesing's, op. cit., November 1990, p. 38201. -25-

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