Antecedentes, balance y perspectivas del sistema interamericano

Merced@s Taborga M. / El. SlSTEMA ECONÓMICO INTERAMERICANO Y marlJO de 1964, los países latinoamericanos para la formulaciótl de una política común para presentarla a la Conferencia de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas en Ginebra ese mismo año. Se expresa allí que los problemas económicos de América Latina esta– ban provocados por las politicas de los países industrializados y se subraya la necesidad de cooperar con otros países subdesarrollados de u\sia, Africa y Europa. Esta posición se ve robustecida con la formación de CECLA en diciembre de 1964 en Lima. CECLA (Comi– sión Especial de Coordinación Latinoamericana) pretendía consti– tuir un organismo permanente en cuestiones relacionadas con el co– mercio internacional yel desarrollo económico. Su objetivo era ·ea– lizar reuniones previas (a nivel de expertos o a nivel ministerial) a cada reunión internacional en que participaran representantes la– tinoamericanos con objeto de actuar como bloque. La organización de CECLA la definía como un foro, sin ubicación fíja, estando la Se– cretaria de Coordinación establecida en el país que r:ealizara la úl– tima reunión. Sería convocada a iniciativa de uno de los miembros, siempre que ésta fuera respaldada por lo menos por 9 países. Llegamos así a fines de la década del 60 con una separación en lo económico entre los países latinoamericanos y los EE.UU. Ya no es posible hablar de coordinación e integración interamericana, SI– no latinoamericana, sobre todo por el poco éxito que la Alianza pa– ra el Progreso tiene en tranquilizar a las naciones latinoamericanas. IEl desarrollo económico de América Latina tiene limitaciones so– ciales y estructurales que, de desear acelerarlo requerirían de refor– mas drásticas que no siempre los países o los grupos de poder están dispuestos a permitir. Por otra parte, las relaciones con América La– tina no son tan importantes ahora para los EE.UU. dentro del contex– to' mundial. El ClES se transforma en, 1970 en un cuerpo permanen– te para negociar asuntos económicos entre EE.UU. y América Latina, pero los resultados, como en tantas otras ocasiones, son generalmen– te desalentadores para los paises latinoamericanos. Podemos concluir que a la fecha la formación de un sistema eco– nómico interamericano, es decir, dentro del marco de la OBA ha sido un fracaso. Han existido importantes logros en lo que es coo– peración internacional a nivel técnico, cultural y social. El éxito de organismos interamericanos como la Organización :Panamericana de la Salud, la Comisión Interamericana de Mujeres, el Instituto Ame– ricano Internacional para la !Protección de la Infancia, el Instituto Indigenista Interamericano y otros organismos o programa de coope– ración técnica es innegable, como así tambien los esfuerzos de 10-

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