Desarrollo de la Antártica

Rubén Scheihing N. ¡ EL DESARROLLO DEL TRANSPORTE ANTÁRTICO De ella, ,por lo menos 340.000 millas cuadradas no habían sido vis– tas jamás por el hombre. También fue posible explorar alrededor de 75.000 millas cuadradas de mar que no había sido navegado. Más de 5.400 millas de costa fueron descubiertas, reubicadas o confirma– das"7. Lo anterior nos comprueba que los vuelos en esta zona son factibles de realizar con la actual tecnología de que disponemos. TRANSPORTE TERRESTRE En la Antártica, aunque sea obvio rlecirlo, el transporte terrestre no se ha desarrollado debido a las características propias de la región. Los inconvenientes que se han presentado han sido múltiples, ade– más ha persistido la tendencia a implementar el establecimiento de estaciones periféricas. La mayoría de las instalaciones existentes en el interior, de preferencia, son abastecidas por la vía aérea. Un inconveniente que debemos tener presente, se refiere a que a bajas temperaturas, la mayoría de los metales se tornan quebradizos, lo cual hace necesario desarmIlar tecnologías especiales para la cons– trucción de equipos y materiales qUé' se utilicen en zonas de tem– peraturas extremas. íA modo de ejemplo, digamos que los bulldozers no pueden trabajar ron temperaturas inferiores a menos de 30 grados Farenheit, debido a que algunas partes de sus componentes, tales como las palas, se quiebran con facilidad. En el caso de los camio– nes y vehículos destinados a trabajos pesados, éstos no deben detener sus motores, a menos que cuenten con calefactores especiales. Por otra parte, nuevamente, es necesario mencionar que los intensos fríos tienden a reducir las actividades de hombres y máquinas, además del efecto sicológico adverso en las personas que se ha detectado en diversas expediciones antárticas y árticas. Relacionado con lo anterior, hay que mencionar el efecto del vien– to helado en la eficiencia de las personas. A temperaturas de 10 gra– dos Farenheit y con un viento de 20 millas¡'hora, su efecto es equi– valente a soportar una temperatura de menos de 30 grados Farenheit. ¡Por el momento no se visualiza un empleo masivo de un trans– porte terrestre antártioo, a menos que, en el futuro, se encuentren recursos naturales de características y entidades tales que con el avan– ce tecnológico sea económica su explotación. De ser así, será el mo- • Richard Byrd. "OUT Navy Explores Antaretica". The National Geographk Magazine, OeL 1947.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=