Las relaciones entre los países de América Latina

G. &heverrfa, M. T. Infante y W. Sánchez I CHILE y BOUVIA: CONFLICTO y NEGOCIACiÓN •.• régimen jurídico similar al del oleoducto de Sica-Sica/Aricas. Al res– pecto, Bolivia solicitó un régimen de autonomía en sus operaciones de comercio exterior a realizar en el puerto de Arica. Bases de Acuerdo chileno-boliviano: Las Bases de acuerdo que surgieron dI" la conjunción de lo solicitado por Bolivia y' de la contrapro– poSlClOn chilena (12-XII-197St, consistieron en la concesión a Bolivia de una costa marítima soberana, unida al territorio boliviano por una faja territorial igualmente soberana. Descartada las otras proposiciones Bolivia aceptó la cesión territorial condicionada al canje simultáneo de territorios con Chile. Una superficie territorial com– pensatoria sería recibida por Chile a cambio del área que adquiriera Bolivia El gobierno boliviano cuestionó algunas de las condiciones propuestas por el gobierno de Chile; tal cosa ocurrió con el asunto de las áreas maríti– mas, por cuanto, ese gobierno objetó la solicitud de comprensación terri· torial a cambio de áreas marítimas cuya extensión no se encontrase definitivamente establecida por la comunidad internacional. Otro punto de objeción fue aquél de la desmilitarización de la franja territorial a ce– derse por parte de Chile, pues consideró que este régimen constituiría una limitación de soberanía; y cuestionó, por último, la solicitud de Chile sobre plena utilización en su favor de las aguas del río Lauca. En general, Bolivia consideraba en ese momento que una ampliación de las facilidades existentes en términos de libre tránsito de personas y bienes u otras semejantes era insuficiente para solucionar la falta de acceso soberano al mar . En forma paralela al desarrollo de esta primera etapa, entre 1975 y 1976 las tesis maximalistas hicieron peso a nivel de la opinión pública, tanto en Bolivia como en Perú. Los argumentos acerca del encierro geo– gráfico que en gran medida han dado forma y contenido a la política ene- 5 Concertados los dos países en un Tratado de Complementación Económica Chileno– Boliviana (31-1-1955), la construcción y la operación de oleoductos se inserta en el régimen de libre tránsito que favorece a Bolivia (Art. 11, g). Una ampliación de dicho acuerdo, en el sentido de hacerlo más explícito se encuentra en el Protocolo Complementario a ese Tratado (14.X-1955). Ver texto en Tral4dos, Convenciones y Arreglos Internacionales de Chile. 1810-1976. Tratados Bilaterales Chile~Bolivia. T. 1, Ministerio de Relaciones Exteriores. Santiago 1977, pp. 223-227. (Después: Tratados Bilaterales Chile-Bolivia). Por cambio de notas (Santiago, 24-IV.1957), el régimen aplicable al oleodqcto de Yacimientos Petro– líferos Fiscales Bolivianos de Sica Sica-Arica, a su paso por territorio chileno, quedó re– glamentado. En general, el acuerdo de ambos países es indispensable para una serie de ma– terias, otorgándose1e a Bolivia una concesión de uso por ,fl tiempo que dure la explotación del oleoducto en los terrenos fiscales o particulares que se le dieren. Los terrenos fisca1es se conceden gratuitamente y en cuanto a los particulares, una vez expropiados por el Esta– do chileno resulta la obligación para Bolivia de pagar la compensación que se acuerde por la servidumbre que se establezca. Ibid., pp. 240..245. 6 Respu~~ta escrita conteniendo la contraproposición chilena. 19,xlI-1975. Historia de las Negociaciones Chileno-Bolivianas. Op. cit., Anexo 6, pp. 44-46. 157

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