El mar en seís dimensiones: científica, técnica, política, jurídica, histórica, estratégica
EL MAR COMO FACTOR ESTRATtGICO preferido para detener a los ejércitos invasores. Hoy se han convertido en el medio de ocultamiento del elemento principal de una fuerza naval: el submarino de propulsión nuclear capaz de lanzar misiles nucleares sumergido. No existe hoy objetivo terrestre que no se encuentre al alcan– ce de estos misiles lanzados desde el mar. Es por esto que las naciones buscan un mayor dominio sobre el mar ante el peligro que los océanos se conviertan en un campo de batalla tridi– mensional. Buscan un mayor conocimiento de este medio y propician, orientan y apoyan la mayor parte de los estudios oceanográficos en sen– tido militar; diariamente aumenta su importancia como factor estratégico. ¿Qué transformaciones han sufrido los elementos del poder naval con el cre– ciente conocimiento del mar? EL ELEMENTO TRANSPORTE - LAS LINEAS DE COMUNICACIONES MARITIMAS Las superpotencias siguen una políticá de distensión. Existe una me– nor amenaza de un enfrentamiento terrestre en Europa Central, pero es el único teatro para una guerra total entre las potencias europeas occidentales y los países del Pacto de Varsovia. Para lograr una victo– ria occidental se requeriría un despliegue inmediato dectivo de EE.UU. y el consiguiente apoyo marítimo continuado de combustibles, equipos y munición. Sin embargo, la URSS ha construido una potente flota de submarinos y desarrollado una gran flota mercante y pesquera. Indudablemente los submarinos soviéticos estarían desplegados con anterioridad a la iniciación de hostilidades; cuentan con a lo menos 150 que podrían destruir el transporte marítimo occidental de petróleo y carga el día de iniciación de ellas, pues el tráfico de los buques mercantes es en ge– neral conocido de todos en la paz. La flota submarina soviética empleada ofensivamente en los pri– meros días de un conflicto, estacionada para controlar las líneas dí.: comunicaciones del Atlántico lograría ventajas dificiles de compen– sar en un conflicto; quizás entre un tercio a la mitad de la flota mercante de EE.UU. sería hundida en los primeros 90 días. La flota mercante esta– dounidense, compuesta por buques de alta productividad (un buque de contenedores representa 5 a 6 cargueros de la Segunda Guerra Mun– dial), es hoy poco flexible, la reposición de este tráfico sería casi impo– sible y la de los equipos, munición y combustibles perdidos, aún más difí– cil. Esta amenaza requiere un esfuerzo antisubmarino considerable y medidas de control de tráfico marítimo que, ante el menor indicio de conflicto, cambien las características de las líneas de comunicacio– nes que el enemigo amenaza. Se ha hablado de soluciones en la forma de transporte submarino, y el primero de carga que se experimentó y tuvo éxito fue el llDeutschland«. Hoy ya se habla de submarinos petroleros. 1 11
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