Relaciones Chile-Brasil en la década de los noventa
RELACIONES CHILE-BRASIL EN LA DECADA DE LOS NOVENTA tos relacionados a la eficiencia portuaria, persistiendo en el mercado mexicano la prohibición de ingreso para manzanas y uva de mesa chilenas. Esta situación, de acuerdo a las informaciones que dispo– nemos, estarán completamente superadas antes del próximo inicio de nuestra temporada de exportaciones, la cual comienza con las primeras cosechas de uva de mesa en la zona Norte del país y frutas de carozos en la zona central. Todo lo anterior está marcando una clara tendencia en la búsqueda de una integración económica real entre los diferentes países de Latinoamérica, lo cual necesariamente debe iniciarse con el levantamiento de aquellas barreras que dificultan el libre comercio. Brasil ha sido nuestro principal mercado latinoamericano,? con un porcentaje de participación creciente llegando la actual tempora– da a representar aproximadamente e145% del total exportado dentro de la región, siendo las principales especies de uva de mesa y frulas de carozos, las cuales en conjunto representan el 40% del mercado. 8 A pesar del importante porcentaje de participación que repre– senta Brasil para nuestras exportaciones hortofrutícolas, existe una serie de obstáculos que está impidiendo un sano crecimiento del mercado, afectando lanto a los consumidores brasileños. como a nuestro sector. Estas dificultades las podemos dividir básicamente en dos grupos: el primero, relativo a la existencia de licencias de impor– tación y, el segundo, en relación al transporte terrestre y marítimo. Respecto al primer inconveniente, la actual existencia de licen– cias de importación entregadas al importador brasileño por parte del DECEX (Departamento de Comercio Exterior), implica la existencia de controles estatales en actividades privadas de comercio exterior, con cupos de importación en diferentes frutas y aranceles específicos aplicados durante un período determinado, aspectos que se encuen– tran incluidos en el Acuerdo Parcial Chile-Brasil N°3. En este sentido, si un importador brasileño desea importar fruta chilena en un volumen superior al cupo existente y fuera del período establecido, deberá obtener la respectiva licencia ante el DECEX, cancelando una sobre tasa arancelaria que fluctúa para algunos productos entre un 35% a un 55% spbre el valor costo y flete, situación que afecta a las manzanas, duraznos, nectarines, damascos, peras y algunas hortalizas como cebollas y ajos, entre otras especies. 7y er Cuadro N"8. By er Cuadro N29. /152/
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