América Latina y Asia-Pacífico

290 PETER CROWLEY considerablemente el crecimiento en el consumo de materiales per cápita. Aunque el crecimiento de la demanda a futuro no sea tan rápido como suele pensarse, no hay duda de que se requiere una inversión en la exploración y el desarrollo minero. Muchas minas están llegando al fin de sus vidas productivas. La inversión, para poder satisfacer la demanda ya existente y tam– bién la nueva, será mayor que la que se suele conocer. En los últimos veinte años, la producción y el consumo de minerales ha pasado de los países industrializados a aquéllos en vías de desarrollo. La región de Asia-Pacífico dominará los mercados mundiales durante los próximos diez años. El fuerte crecimiento ha estimulado las reformas políticas para promover el desarrollo de recursos autóctonos. También ha habido cam– bios fundamentales en los enfoques gubernamentales respecto de la creación de infraestructura y, en especial, una reevaluación del papel del sector privado. Los requerimientos de infraestruc– tura de la región para fomentar el crecimiento continuo son enormes, lo que requiere financiamiento del sector privado de– bido a las limitaciones del presupuesto estatal y a que en este sector, más que en el público, se ha percibido eficiencia en la creación de infraestructura. La mayoría de las economías están en proceso de desregulación, privatizando las empresas estata– les y promoviendo la inversión privada. Sin embargo, la presen– cia del Estado sigue prevaleciendo demasiado, y preocupa la excesiva y restrictiva regulación y la competencia desleal con empresas estatales o compañías locales. Uno de los temas im– portantes por resolver es el papel del Estado en la entrega de bienes y servicios y, en caso de que se acepte la libre empresa, qué tanta regulación se necesita para lograr los resultados espe– rados en términos sociales. En respuesta al crecimiento económico y la desregulación, se están produciendo importantes cambios en las modalidades de producción y comercio de la región. El desarrollo de los recursos durante las décadas de lós sesenta y setenta se vio estimulado por la industrialización de las economías pobres en recursos pero que comenzaban a industrializarse. Durante los

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