Nuestros vecinos

Las gobernabilidad de Argentina... 65 dores y vencidos en la cual los primeros adquieren la totalidad del poder y los segundos van al exilio, la cárcel y la muerte física o política. En este ambiente, las políticas son negociadas al interior del grupo que ejerce el poder y su negociación es de tipo burocrático y de lucha de facciones. En política externa , en los últimos decenios hemos visto algunas alianzas: Al final de la Segunda Guerra Mundial, la alianza de hecho del peronismo con los países del Eje, bajo una impronta corporativista. Durante la Guerra Fría, la alian- za anticomunista entre los gobiernos militares argentinos y los Estados Unidos que alcanzó su punto máximo en el gobierno del General Galtieri y se concretó en la participación de fuerzas de seguridad argentinas en la lucha contra las guerrillas en Centro América. Su contrapartida de izquierda, en la cual una fracción del peronismo (la Tendencia Revolucionaria, algunos de cuyos representantes ejercen el poder hoy día) se alió al castrismo, alianza que si bien no fue política de Estado, influyó en su comportamiento internacional. Posteriormente vimos la política de las «relaciones carnales» entre los gobiernos de Menem y los correspondientes go- biernos de los Estados Unidos; luego la alianza con Brasil en el contexto del hoy disminuido Mercosur y actualmente la «semi alianza» entre el actual gobierno argentino y el Gobierno Bolivariano de Chávez en Venezuela. En estas alianzas resaltan tres aspectos: el componente ideológico de cada una de las ellas; la diversidad radical de las contrapartes y su brevedad. Se puede concluir que en Argentina la cultura de alianzas, internas y externas, está poco consolidada y parecen obedecer principalmente a alineamientos coyuntu- rales o a conveniencias inmediatas. En cuanto a la forma de resolver los conflictos políticos, la estructura política argentina muestra poca capacidad para resolver exitosamente las diferencias inter- nas e internacionales. Si bien es cierto que su juego político interno y su capacidad diplomática son reconocidos y apreciados por su habilidad y destreza táctica, sus resultados finales han sido magros y de alto costo en cuanto a credibilidad y presti- gio. Por su parte, la capacidad para evitar crisis de gobernabilidad queda subsumida por la combinación del oportunismo de los actores políticos y su concepción de la política como un juego suma cero, en que la derrota implica un fuerte castigo para los perdedores y la victoria lleva entrega a los ganadores el uso y goce del poder con pocas restricciones y controles. En su versión diplomática, la tentación de recurrir a todos los elementos que aporten poder de negociación, incluida la fuerza, parece estar siempre presente. 3. Posible evolución de los indicadores en relación a las políticas en aplicación por parte de Chile • Si el proceso de formulación e implementación de políticas en la Argentina está condicionado en forma importante por las necesidades de su gobernabilidad, éstas variarán dentro un espectro amplio y poco predecible, al menos mientras dicha gobernabilidad no mejore y se consolide sustancialmente. Así como de las «relaciones carnales» con Estados Unidos se pasó a una rela- ción fría y distante con ese país y desde la «alianza estratégica» con Brasil se pasó

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