Nuestros vecinos

Roberto Arancibia Clavel 538 de diez mil hombres en la provincia de Tarapacá y dos mil en Antofagasta cerraron las dos puertas que el país sentía amenazadas. Hurtado sostiene que no hubo mo- vilización sino que solo llamado de reservistas lo que significa, explica, una dife- rencia enorme ya que la primera incluye formaciones de primera línea, de segunda línea, gastos y paralización de trabajos. 61 La llamada movilización del 20 deja una interesante experiencia en lo militar, la necesaria coherencia entre el pensamiento volcado en los planes y la realidad de la ejecución. También la necesaria atención y preocupación que los diferentes gobier- nos deben dar a la defensa nacional. Es casi vergonzoso leer las declaraciones del estado de nuestras tropas de labios del propio Ministro de la Guerra, principal responsable ante el país de la preparación de la defensa nacional lo que indicaba a las claras que durante mucho tiempo se olvidó entregar los recursos necesarios para ella. Asimismo llama la atención que una institución tan importante para nuestra defensa como es la Armada prácticamente no tuvo ningún rol en esta emergencia nacional, ni siquiera en la protección de los convoyes que llevaron las tropas al norte. La idea del accionar conjunto de la Fuerzas Armadas parece que también estaba ausente. Pero no todo hay que verlo desde un prisma negativo, la emergencia dejó una clara experiencia en todos los que participaron en ella, los que han dejado sus testimonios para aprender de ellos. Asimismo se puede destacar la capacidad para improvisar en un lapso muy corto el movimiento de un importante número de unidades. La falta de instrucción de las reservas puede decirse que fue paliada por el entusiasmo de los oficiales de reserva y tropa que colmaron los cuarteles para defender la patria. Ese espíritu estuvo claramente presente. Son rescatables tam- bién las opiniones del Coronel Cabrera que hablan de la disciplina y la moral de las tropas durante los 120 días en que estuvieron en pié de guerra en las inhóspitas tierras nortinas y donde se realizaron los ejercicios y maniobras que todo ejército debe mantener como base de su operacionalidad. No se puede decir que esta movilización parcial o ejercicios con reservas llama- das al servicio fue un fracaso. Por el contrario se cumplió el objetivo que buscaba, cual fue disuadir a los potenciales agresores. Hubo muchos errores que demostra- ron la precariedad de la preparación alcanzada pero lo sucedido no permite admitir que la influencia alemana o su modelo no alcanzó los resultados esperados. La pregunta que habría que hacerse es que habría pasado si no hubiera existido la influencia alemana y se hubiera seguido con la organización que se alcanzó después de la Guerra del Pacífico. Bibliografía 1. Alessandri Palma Arturo, Recuerdos de Gobierno, Ed. Universitaria, Santiago,1952 2. Barros Mario, Historia Diplomática de Chile, Ed. Ariel, Barcelona, 1970 3. Barros Ortiz Tobías, Recogiendo los pasos, Ed. Planeta, Santiago,1988 en la Llamada Movilización del 20.op.cit. pp.327-331

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