Nuestros vecinos
José Rodríguez Elizondo 428 En lo fundamental, este nuevo panorama está favoreciendo la valoración cas- trense de los métodos, prácticas y costumbres que emplea la diplomacia profesio- nal para prevenir y solucionar conflictos. Los altos mandos hoy comprenden que la relación de los militares con los diplomáticos no es de competencia, sino de complementariedad. Saben, por tanto, que la diplomacia civil bajo vigilancia cas- trense es un despropósito y que la diplomacia militar paralela es un peligro para la propia seguridad nacional. Correlativamente, los diplomáticos están aprendiendo que los militares no sólo deben ejercitarse en las técnicas y artes de la guerra.
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