Nuestros vecinos
Las aguas que nos dividen... 379 manifiesta en forma más notoria una de las conclusiones a las que llega el equipo de Wolf: El agua actúa como un irritante . Hacia 1962, una mala relación bilate- ral, empeora por la cuestión del Lauca, provocando el rompimiento de relaciones diplomáticas. En el texto se agrega un cuarto caso, el río Caquena-Cosapilla que ha sido difícil de clasificar por cuanto no se han realizado obras de desvío pero se han registrado protestas en Bolivia. 2.1. Utilización de aguas del río Mauri Durante 1921, la Compañía Industrial y Azucarera de Tacna, constituida en Santiago, efectúa los trabajos de canalización del río Mauri, con autorización del Gobierno de Chile. El objeto de los trabajos es el de proveer de agua de regadío a la Provincia de Tacna, entonces bajo soberanía chilena por disposición expresa del Tratado de Ancón, firmado entre Chile y Perú en 1883. El 10 de junio de 1921, la cancillería boliviana, dirigida por Alberto Gutiérrez, emite una carta de reclamo al encargado de negocios de Chile en Bolivia, Emilio Rodríguez, con motivo de la utilización de las aguas del río. En la misiva, expresa que los trabajos constituyen «…un daño evidente para los intereses de Bolivia» 7 . Manifiesta que una de las mayores preocupaciones tiene relación con la navegabilidad del río Desaguadero debido a que el Mauri es uno de sus tributarios. Siguiendo instrucciones de la Cancillería chilena, Emilio Rodríguez responde argumentando en favor de la captación de aguas, especialmente debido a la condi- ción de río internacional, que permite la extracción mientras no sea afectada sensi- blemente la población «aguas abajo». En este punto agrega que la navegabilidad del Desaguadero no sería perjudicada debido a que sólo se autoriza la captación de un cuarto del caudal total del Mauri en territorio administrado por Chile. A la sazón, el Mauri registraba 3.000 litros por segundo al llegar a la frontera con Boli- via, y un total de 32.000 l/s al llegar al Desaguadero 8 . En síntesis, la compañía podía captar legítimamente las aguas, provocando un gasto insensible para la navegabilidad del río Desaguadero. A pesar de los argumentos, Gutiérrez cuestiona las obras, dando inicio a una nutrida correspondencia bilateral, en la que eleva una inquietud respecto del al- cance del uso de las aguas del Mauri, a una cuestión de derecho sobre su utiliza- Aramayo, Florián Zambrano y Franz Tamayo. En ella se solicitaba a la Liga de las Naciones la revisión del Tratado de Paz de 1904, invocando el artículo 19 del Tratado de Versalles. 7 Gutiérrez, Alberto. Reclamación de la Cancillería boliviana, con motivo de la desviación del río Mauri . Carta del Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia a Emilio Rodríguez Mendoza, Encargado de Negocios de Chile en Bolivia. La Paz, 10 de junio de 1921. En Memoria del Ministro de Relaciones Exteriores y Culto al Congreso Ordinario de 1921. La Paz, Bolivia. pp. 197 y 198. 8 En Bolivia se informa que, en la época de estiaje, el Mauri tiene un caudal de 8.000 a 10.000 litros por segundo en el encuentro con el Desaguadero. Fuente: Informe: La Desviación del Río Mauri , elaborado por José Aguirre Achá como Jefe de la Comisión Investigadora del gobierno boliviano. En Ibid . p. 232.
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