Nuestros vecinos

Cristián Faundes Sánchez 376 Desde otra perspectiva, Pal Tamas sostiene que son determinantes las habilida- des de los grupos sociales para alcanzar el crecimiento económico, y para adquirir las capacidades que permitan adaptarse a las condiciones económicas provocadas por las presiones ocasionadas por la escasez de recursos. Entonces, sugiere abordar los conflictos considerando tanto las causas de las disputas como los factores de prevención: «donde las causas de la guerra sobrepasan fuertemente a los factores de prevención, el sistema es propenso a la guerra. Donde los factores de prevención superan a las causas, el sistema rechaza la guerra» 3 . En el marco de la seguridad ambiental, fenómenos como el cambio climático, el explosivo crecimiento de la población y la contaminación, causan inquietud en la comunidad internacional respecto de la disponibilidad de los recursos de agua dul- ce, especialmente a partir de la década de los años ’80. Voces del Banco Mundial (1995) y de Naciones Unidas (2000) alertan sobre la posibilidad que el agua dulce se convierta en fuente de conflictos bélicos. En forma paralela, los académicos Falkenmark (1989), Gleick (1993) y Ohlsson (1999) desarrollan indicadores de riesgo de conflicto por los recursos de agua, pero ninguno de estos se fundamenta en la experiencia empírica ni ha sido sometido a prueba. El proyecto Transboundary Freshwater Dispute Database , dirigido por Aaron Wolf, obtiene conclusiones respecto de la naturaleza de los conflictos por el agua, a partir de una investigación histórica en la que se analizan los 1.831 hechos interna- cionales que ocurren en el mundo entre 1948 y 1999, en relación con el agua. El estudio, difundido el año 2003, concluye que los conflictos se desarrollan en cuen- cas compartidas, y que se manifiestan de la siguiente forma: «aumenta la posibili- dad e intensidad de una disputa en la medida en que la tasa de cambio de una cuenca exceda la capacidad institucional para absorber ese cambio» 4 . Un punto clave, para efectos del presente estudio, es que Wolf no encuentra evidencia que permita afirmar que los conflictos por el agua tengan más probabili- dades de ocurrir en situaciones de escasez que en situaciones de abundancia, por lo tanto, se identifica que la escasez de agua no constituye en sí una fuente de conflic- tos. Existen otros elementos asociados que inciden como causas de conflicto o como factores de prevención, que actúan en los tres niveles de causas de los conflictos violentos (ver Tabla 1). 3 Tamas, Pal. «Water Resource Scarcity and Conflict: Review of Applicable Indicators and Systems of Reference». Documento SC-2003/WS/49. UNESCO, IHP (Programa Hidrológico Internacional), World Water Assessment Programme. Proyecto: «Desde Potencial Conflicto a Cooperación Potencial (PCCP): Agua para la Paz». 2003. P. 14. 4 Wolf, Aaron T.; Yoffe, Shira B. y Giordano, Mark. «International Waters: Indicators for Identifying Basins at Risk». Documento SC-2003/WS/58. UNESCO, IHP (Programa Hidrológico Internacional), World Water Assessment Programme. Proyecto: «Desde Poten- cial Conflicto a Cooperación Potencial (PCCP): Agua para la Paz». 2003. P. 16.

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