La nueva teoría social en Hispanoamérica: introducción a la teoría de sistemas constructivista
150 Julio Mejía Bachelard (1983: 147) denomina a este proceso ruptura epistemológica, cuando el investigador trata de desprenderse y superar los conocimientos espontáneos para poder llegar al conocimiento profundo. Carlos Marx (1974: 33-48) explica la ruptura como un proceso de destrucción del conocimiento seudoconcreto, el cual implica la negación cognitiva de la ideología espontánea y de las condiciones sociales que dan lugar a esta forma de conciencia sensible de la realidad, que represente la disolución del mundo fetichizado de la apariencia y, al mismo tiempo, representa la construcción y realización histórica del conocimiento científico de la realidad social. Jesús Ibáñez (1985: 210) señala que se trata de una ruptura que tiene tres niveles interrelacionados. El primero, es producto de la crítica desde el punto de vista de la epistemología de la ciencia. El segundo, es desarrollo del saber de un sistema específico de conocimientos científicos, de las ciencias sociales y la sociología, en forma particular. Y tercero, es una conquista permanente de la práctica de investigación concreta, que supone la ampliación del campo teórico y el desarrollo de procedimientos de contrastación empírica. La perspectiva del investigador de segundo orden capta las distinciones del observador de primer nivel con su propio esquema de distinción. Es decir, el conocimiento social se construye sobre la base de distinciones contenidas en sus teorías, que tienen la capacidad de diferenciar entre ambos modelos de distinción, la del investigador y la de los sujetos cotidianos. El marco de distinción del investigador sirve para interpretar el esquema de significados de los sujetos cotidianos, desentraña el significado, el sentido, las motivaciones y la intencionalidad. Aquí se plantea la necesidad del conocimiento de los significados que poseen los observadores de primer orden. Ello es posible con la utilización de métodos cualitativos, como los más apropiados para alcanzar el mundo simbólico y motivacional de los sujetos. La autoobservación es la actuación sobre sí mismo, discurre durante el desarrollo de todo el proceso investigatorio, el investigador se autoexamina, repasa mentalmente sus acciones típicas, cotidianas, ante las respuestas y observaciones de los sujetos estudiados, reflexiona sobre el modelo interpretativo que posee, las teorías y marcos teóricos que proporciona la sociología, y autorreflexiona sobre los propios conocimientos que va construyendo. El investigador tiene la posibilidad de observar muchas distinciones de los sujetos en el primer orden, combina diversos puntos de vista y con ello percibe lo que sujetos comunes no pueden distinguir de la realidad social, llega a las estructuras latentes. La observación de primer nivel corresponde a los sujetos que actúan en un mundo fenoménico y de experiencias cotidianas. En el segundo nivel tienen la posibilidad de ver lo que los otros no ven , abre conocimientos desde los marcos de distinción de la ciencia y la comparación de los esquemas de los sujetos del estudio. Dicho proceso implica identificar el esquema de criterios de primer nivel, establecer las diferencias entre los esquemas del primer y segundo orden, a la vez
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