Ensayos sobre socioautopoiesis y epistemología constructivista
Perspectiva de la Investigación Social de Segundo Orden flexionan sobre la realidad, tienen un conocimiento de sentido común de la vida social y de acuerdo a ello actúan sobre la propia sociedad. Es decir, las personas describen y explican el mundo social y las características de la sociedad se autorrealizan por su cotidianeidad y adhesión motivada de las personas a tales reflexiones de fondo (40). Los sujetos de primer orden son observadores que procesan información y gene– ran conocimiento que les permite relacionarse en la sociedad. Como operación cognitiva, la observación es un manejo de esquemas de distinción que le permite consignar en un sentido u otro y hacer del mismo el horizonte de sus acciones y experiencias. Toda obser– vación está cargada de teoría, de esquemas de distinción. Las observaciones nunea son pasivas, que definen sólo la existencia de realidades objetivas y externas, ni el sujeto se reduce a ser un mero espejo que la refleja. Nunca observamos todo lo que pudiéramos ver, siempre hay una elección y construimos el objeto que observamos, seleccionamos lo que tiene significación en el marco de referencia que disponemos. La intención, interés o deseo con que observamos los fenómenos imprimen un sentido a la realidad, que se moldea con el conocimiento que disponemos (41). La observación es resultado de dos acciones. Primero, el proceso de la observación no se reduce sólo a sensaciones y per– cepciones sino también implica la presencia activa de esquemas teóricos que permiten seleccionar el dato que viene de la realidad. Segundo, la dinámica de la observación no es una simple lectura del dato mismo sino que, principalmente, tiene significación en las estructuras teóricas previas en la cual se inserta y cobra sentido (42). Se observa la reali– dad externa como una interpretación estructurada que posee significación. Toda observación representa una interpretación, es parte de un esquema o marco de referencia que le da sentido; como factores estructurantes de pensamiento, es un hori– zonte previo. Los sujetos interiorizan espontáneamente la objetividad social. Por otra parte, los esquemas de distinción se derivan de los sistemas sociales, son un conjunto de relaciones sociales interiorizadas en forma individual bajo la forma de esquemas menta– les de representación, apreciación y acción (43). La misma cultura de una época es la que autoproduce esquemas de distinción, genera sentido mediante la preservación estructurada de normas y valores fundantes, actúa como límite a la acción individual. De ahí que el conocimiento no sea resultado exclusivamente de un producto mental intrínseco del ob– servador, responde a esquemas de distinción que él mismo ha producido y es resultado de la sociedad en la que habita, con estos sistemas de distinciones los observadores ac– túan cotidianamente en la realidad social (44). Comprender la Distinción del Primer Nivel La observación de segundo orden es una forma especializada que no sólo observa a un objeto distinguible sino que también busca captar los esquemas de distinción que realizan los observadores de primer orden en su mundo cotidiano. El investigador-observador de segundo orden tiene una posición privilegiada al tratar de estudiar los esquemas de distinción de primer nivel. Lo hace también con su propio esquema de distinción de conocimientos del universo social, aunque se trata de modelos científicos producidos por las teorías sociológicas. El investigador observa con su marco de distinción especializado a sujetos-observadores que, en su praxis diaria, están ejecutando marcos de distinción iniciales de lo que depende la construcción de la realidad social. Además, el investigador-observador de segundo orden tiene la ventaja de combi– nar un conjunto de esquemas de distinción, de los muchos sujetos de su objeto de estu– dio; es decir, tiene la capacidad de la hetero-observación, de comparar las diversas obser– vaciones de los sujetos en el mundo cotidiano. En ese sentido, el investigador puede neutralizar los efectos de los determinismos cognitivos que operan en el mundo fenoménico y, también, en el propio sociólogo. 95
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=