Ensayos sobre socioautopoiesis y epistemología constructivista
Teoría de la Autopoiesis ble, que tenga expresión lógica, que sea sistematizable, refutable o que pueda confirmar– se independientemente de quien la postula, de algún modo razonable. No es una expe– riencia cualquiera. Ahora bien, en el caso que no aceptemos estas afirmaciones, no ve– mos la necesidad de la aclaración inicial. Si afirmamos que la ciencia no es capaz de explicar la realidad, sino que sólo explica la experiencia de esa realidad, invocamos el principio leibniziano de la identidad de los indiscernibles, donde realidad y experiencia de realidad no pueden ser distinguidos. Es una regresión notable (tres siglos de filosofía, nada menos). Sin duda, la discusión de fondo es qué postura tomar frente al problema de la objetividad. Maturana plantea que no es posible acceder a la realidad en forma objetiva como se ha entendido en términos tradicionales, sino que a una objetividad entre parén– tesis o constitutiva, donde el observador reconstruye su experiencia en el lenguaje. "Al escribir este artículo he seguido el camino explicativo de la objetividad en paréntesis. En verdad, no podría haberlo escrito siguiendo el camino de la objetividad sin paréntesis, porque tal camino explicativo, al negar la pregunta sobre el origen de las propiedades del observador como entidad biológica, es constitutivamente ciego a lo que he dicho" (16). Maturana afirma que tales propiedades son lo que son, que es igual a decir, que son lo que yo digo que son. Explayémonos algo sobre los juegos de lenguaje, en la acepción tradicional del término, por parte del autor. En primer lugar, se podría invocar una contradicción entre las siguientes afirma– ciones: la primera, que la realidad es construida por el observador y, la segunda, que esto es cierto independientemente de sí yo lo digo. Pero esto sería faltar a la verdad: Maturana jamás ha caído en contradicción porque en ninguna parte afirma que su teoría es inde– pendiente de él en tanto persona. El autor puede afirmar: "Esto es así", a lo que un detrac– tor dirá: "¿no lo estará engañando su perspectiva?"; a lo que el autor replicará: "No, porque precisamente es válido para mí porque yo lo digo", a lo que el ingenuo replicante argumentará: "yo pienso distinto"; dando pie al cierre categórico del autor: "Eso está muy bien. Lo que usted dice confirma mi teoría". La pregunta lógica es: Si Juan dice "Pedro es un descarado", pero dice que lo que dice es "en paréntesis", entonces lo que dice Juan es que, según él y entre paréntesis. "Pedro es un descarado", lo cual equivale a no decir nada más que "Digo que Pedro es un descarado". Un paso hacia adelante sería preguntar: ¿Es cierto o no? ¡.Afirma que es verdad que "Pedro es un descarado", Pero no se afirma, porque depende: para él, para Juan, es cierto. Para los demás, quién sabe. Lo dice él, Juan, pero no pierde tiempo en demostraciones, el dice lo que dice, es cierto, para él, no pretende validar la afirmación, pues ya esta validada para el, porque el dice lo que dice, etc. ¿Qué significa este parénte– sis? ¿Puede ser que Juan sea un loco y, por ello, haya que poner sus dichos entreparéntesis? ¿Siguen las afirmaciones sobre la realidad siendo validas puesto que corresponden al loquear de Juan y son coherentes en el contexto de ese loquear? No llegamos mucho más lejos que ese viejo adagio popular: nada es verdad, nada es mentira. todo depende del cristal con que se mira. Pero la ciencia posee un aparataje lógico que nos dice: a=a puede ser muy exacto, pero no nos sirve de mucho. No avanzamos en nuestro conocimiento de las cosas. Por otro lado, la paradoja del mentiroso ha sido resuelta hace mucho y consiste en desarrollar metalengu<\jes para que las expresiones que se refieren a su propio lenguaje adquieran significado. Tenemos una jerarquía de niveles de lenguaje. Si Juan dice "Pe– dro es un descarado", podemos pedirle respuesta a la pregunta ¿dices que es cierto que Pedro es un descarado? Con ello, superamos cl subjetivismo. Juan deberá jugar alguna de las siguientes cartas: es verdad o es falso, sólo estaba bromeando. Pero al momento que dice "es cierto", tendrá que demostrarlo. En ciencias sociales, existen las pruebas empíricas. Independientemente de su "status metodológico" o "consistencia", el hecho es que existen; luego, se pueden utilizar. De eso, estamos hablando. Es decir, su teoría 126
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