Sectores: fenomenología de la vida social de un grupo de pacientes internados en un sector del Hospital Psiquiátrico de Santiago

':Aquí va implícito un continuum, con un verdadero hogar o nido en un extremo, y en el otro una simple locación o sede de refugio, donde el individuo se siente tan protegido y satisfecho como es posible estarlo en ese ambiente. En los hospitales psiquiátricos e instituciones similares, el tipo básico de territorio personal es, quizás, el dormitorio privado, oficialmente accesible para un cinco o diez por ciento de la población de las salas. En el Hospital Central solía concederse, a cambio de cierta cantidad de trabajo efectuado en la sala" 117 • Baste señalar, en primer lugar, que en el sector no existían tales cuartos individuales, por cuanto lo más que se podía conseguir a este respecto era un cuarto de a dos y que el compañero resultara ser un buen tipo. Sin embargo, en este caso se podía observar que la mitad del dormitorio, cuyo límite coincidía exactamente con el estrecho espacio que quedaba entre ambos veladores, se convertía en un espacio o territorio privado, observándose que incluso el traspaso de tal límite imaginario por parte del compañero de cuarto requería de un asentimiento por parte del otro, aunque de manera muy sutil a través de gestos o miradas . "Desde que B ... logró que lo asignaran a uno de los dormitorios de a dos se ha empeñado en ornamentar con afiches y fotos sacadas de revistas o diarios la pared que le corresponde; ha llegado incluso a pedirme que haga algunos dibujos para él Al principio tuvo que compartirlo con R, .., pero como no le gustaba su compañía consiguió que lo cambia– ran por otro con el cual mantiene mejores relaciones. Me ha invitado a conversar varias veces a su cuarto diciéndome que allí se siente como en su casa, que lefolta poco para que se parezca al dormitorio que tiene allá" 118 • Para los demás internos el único territorio privado parecía reducirse a su cama e incluso no podían contar con el trozo de pared sobre la cabe– cera; a los menos afortunados incluso su cama no les es respetada y puede que encuentre a otro en ella tomando una siesta. Los territorios privados más comunes estaban constituidos por una silla, un rincón o un simple lugar donde pararse: 117 E. Goffman,Internados. Buenos Aires: Amorrortu, 1970, p. 241-242. 118 Notas de campo del autor. 98

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