Sectores: fenomenología de la vida social de un grupo de pacientes internados en un sector del Hospital Psiquiátrico de Santiago
libres sufra, asimismo, regulares modificaciones. En la mañana, des– pués del desayuno, toda la región que comprende los dormitorios y los baños del interior quedaba cerrada para los internos, los que debían permanecer en el patio o en el comedor. La mayoría de las veces éste también se cerraba, quedando reducido el espacio legal sólo al patio. Así, las dependencias cerradas se convertían, para algunos internos que lograban acceder a ellas por diversos medios, en lugares libres. De modo opuesto al cerrarse el pati~, al atardecer, cuando estaban abiertos co– medor y dormitorios, a su vez era el patio el que podía servir de lugar libre. Además, con ocasión de las horas de visitas, en los días correspon– dientes, los internos que no eran visitados debían permanecer en los dormitorios, por lo cual poder llegar al patio, por ejemplo, se convertía en un buen arreglo, al que se le agregaba la ventaja, para algunos, de qu.,e se podía obtener algún regalo o simplemente conversar con las visitas ajenas hasta que se era sorprendido por algún auxiliar y devuelto a los dormitorios . Después de la hora de recogida por la noche, para algunos el permanecer un par de horas en el comedor, aún a oscuras, represen– taba un perfecto lugar libre. Podemos señalar que tales desplazamientos en la rutina del sector no sólo podían convertir una región completa en un lugar libre, sino que, además, dificultaban o hacían de más fácil acceso otros lugares más precisos. Podríamos redundar si nos extendemos en mayores detalles o ejemplos de lugares libres. Con lo que tenemos hasta ahora nos podemos formar una idea más o menos exacta de los tipos y ventajas que presentan estos lugares. En este punto debemos hacer explícito un hecho que se deduce fácilmente de lo que hemos expuesto~hasta ahora: no todos los internos tienen las mismas posibilidades de acces<? a los mismos lugares libres. No obstante que una gran parte de éstos lugares sea accesible a todos los pacientes o puedan ser ocupados por cualquiera que lo desee, con una observación más .atenta se descubre que existe otro tipo de lugares de carácter más exclusivo que puede ser asociado a determinados grupos o categorías de pacientes, o a algunos internos individualmente, y que aún más, el acceso a los lugares no exclusivos obedece, también, a una sutil reglamentación implícita. Sólo estaremos en condiciones de comprender cabalmente y de una manera más amplia este problema, como para intentar una descripción apropiada, cuando nos enfrentemos al problema de la estruct~ra social y las complejidades de los diferentes status de los internos. No obstante, en 94
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