Sectores: fenomenología de la vida social de un grupo de pacientes internados en un sector del Hospital Psiquiátrico de Santiago
el personal tenga a éste; por contraste, en ese sentido, el personal tiene un absoluto y legítimo control del acceso al propio. La descripción geográfica, un tanto pormenorizada, que se ha reali– zado, se justifica, en prime·r lugar, si se pone atención en el hecho de que representaba la materialización de una estructura de relación entre las dos categorías de miembros de la institución; y, en segundo lugar, es la base a partir de la cual se nos pueden hacer inteligibles las conductas de los internos en tanto ajustes secundarios a propósito de los lugares. Así, desde la perspectiva d~ los internos, encontramos que existen para ellos, en primer término, lugares vedados a lo"s que pueden acceder sólo en circunstancias excepcionales y en los que su presencia requiere de una jus– tificación aceptable desde el punto de vista del personal. Esta justificación la encontramos en el terreno de la "enfermedad". Es a través de ,la enfer– medad que el interno "tiene o padece" que se verifica su encuentro con el psiquiatra, la enfermera o el practicante jefe de clínica; está allí porque ha sido llamado para controlar la evolución de su patología, para indagar uno que otro detalle acerca de la historia de su enfermedad, para que le sean administradas algunas indicaciones más o menos delicadas que ha pres– crito el médico o cualquier otra razón por el estilo. Su presencia en otras dependencias vedadas estará justificada porque está prestando un servicio -en el repostero, por ejemplo-; sin embargo, si acudimos a la ideología psiquiátrica, encontraremos que no se trata de un simple trabajo, sino de "ergoterapia". En definitiva, tales lugares, vedados para su persona, no son otra cosa que el lugar de tratamiento de su enfermedad. Para ilustrar este punto baste recordar algunos párrafos del reglamento del sector que transcribimos al comenzar esta parte. Tenemos que en segundo lugar existe lo que denominaremos - en concordancia con el término utilizado por Goffman- un espacio de vigilancia. "[ . .} área donde podía estar un paciente sin ninguna excusa espe– cial, aunque sometido a la autoridad y las restricciones usuales en el establecimiento" 107 • Llegado a este punto, debemos introducir una variable que nos com– plicará un tanto la estructura más o menos rígida que hemos estado describiendo. El nuevo factor que debemos tomar en cuenta se refiere a 107 E. Goffman, op. cit., p. 227. 90
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=