Manual de farmacología aplicada. Para profesionales que se desempeñen en el contexto Ginecológico intrahospitalario
Manual de Farmacología aplicada · Ginecología vico, con eficacia limitada y toxicidad frecuente; y en el empleo de opioides, tónicos y agentes cáusticos (por ejemplo, nitrato de plata) sobre lesiones cervicales o vulvares, con escasa estandarización de dosis. La ginecología se desenvolvía sobre todo en el ámbito quirúrgico (prolapsos, tumores, histerectomías), y los fármacos eran acceso- rios, sin una comprensión fisiopatológica clara. Nacimiento de la hormonoterapia ginecológica. El aislamiento y la síntesis de es- trógenos y progesterona, a comienzos y mediados del siglo XX, transformaron el ma- nejo de numerosos trastornos ginecológicos, permitiendo el uso de estrógenos para síntomas de hipoestrogenismo, trastornos del ciclo y menopausia, y de gestágenos para metrorragias disfuncionales, síndrome premenstrual, endometriosis y luteiniza- ción insuficiente. Posteriormente se introdujeron formulaciones combinadas y secuen- ciales, parches transdérmicos y anillos vaginales, que permiten ajustar la dosis y la vía de administración según el perfil de riesgo individual. Revolución anticonceptiva “ginecológica”. Aunque la anticoncepción tiene impli- cancias obstétricas, su desarrollo se asentó en la práctica ginecológica ambulatoria y en la planificación familiar. Los hitos centrales incluyen la aparición de los anticoncep- tivos orales combinados en los años 50 y 60 (primero con dosis altas de estrógeno y gestágeno, luego con formulaciones de baja dosis para reducir la trombosis, las náu- seas y otros efectos adversos), y la introducción de anticonceptivos solo gestagénicos (píldoras, inyectables, implantes subdérmicos), especialmente útiles en mujeres con contraindicación estrogénica o con patologías como la endometriosis. Los dispositivos intrauterinos con cobre y los liberadores de levonorgestrel consolidaron la anticoncep- ción reversible de larga duración desde la segunda mitad del siglo XX. Farmacología para la patología ginecológica benigna. La segunda mitad del siglo XX y el inicio del XXI consolidaron grupos farmacológicos de uso cotidiano en gineco- logía no obstétrica: antiinflamatorios no esteroideos para la dismenorrea y el dolor asociado a endometriosis; antifibrinolíticos (ácido tranexámico) para el sangrado ute- rino anormal; y antibióticos de amplio espectro y específicos para ITS, enfermedad pélvica inflamatoria y vaginitis. En endometriosis, miomas uterinos y síndrome de ova- rio poliquístico se introdujeron agonistas y antagonistas de GnRH, gestágenos poten- tes y, más recientemente, moduladores selectivos de receptores de progesterona. Terapia hormonal del climaterio y cáncer ginecológico. La terapia hormonal de la menopausia se convirtió en uno de los pilares de la consulta ginecológica desde me- diados del siglo XX. La reevaluación de los riesgos cardiovasculares y oncológicos ha llevado a esquemas individualizados, dosis mínimas eficaces y distintas vías de admi- nistración. En oncología ginecológica se introdujeron antiestrógenos y moduladores selectivos del receptor de estrógeno (tamoxifeno) en cáncer de mama hormonosensi- ble, y terapias hormonales y dirigidas para cáncer de endometrio y cáncer ovárico re- currente. 18 INTRODUCCIÓN
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