Beauchef 850. Movimiento estudiantil de los 80

Movimiento Estudiantil de los 80 99 de la FECH; la segunda (el camino largo), hacer el proceso más participativo, convocando a una asamblea constituyente, en la que también participara la derecha, que estableciera los estatutos y plazos para constituir la nueva federación, que ya derechamente se llamaba FECH. 160 Se impuso la primera estrategia, pero no se alcanzó el quó- rummínimo que se habíanfijado para el plebiscito. El requisito de legitimidad autoimpuesto por la Coordinadora consistía en supe- rar el 50% de adhesión, contabilizando el universo total de los es - tudiantes, lo que fue aprovechado por los estudiantes de derecha, que hicieron campaña llamando a la abstención, para que fraca- sara el referéndum. También criticaban que se reviviera la FECH, señalandoque desde laReformaUniversitaria en adelante la fede- ración fue “un reducto comunista” con un “incendiario presiden- te (Alejandro Rojas), apernado en el poder”. 161 Lo cierto es que su estrategia tuvo éxito: la aprobación del itinerario propuesto por la Coordinadora contó con el 48,51% del total del universo de estu - diantes (a favor de la libertad de afiliación se pronunció un 2,14% del mismo), lo que era bastante pero no alcanzaba el quórum autoimpuesto. 162 —Al final, al no alcanzarse el quórum del camino rápi - do (el primero), se hizo lo segundo: hubo acuerdo con la dere- cha. Fue un proceso muy participativo, fue bueno, porque hizo que la FECH después sobreviviera a la relegación que sufrió Gonzalo Rovira (JJ.CC. , vicepresidente de la primera directiva), al ocultamiento de Ricardo Brodsky (Bloque Socialista, secreta- rio general) y a un atentado a la casa de mis padres —reconoce Ljubetic—. Le dio legitimidad. Si hubiera ganado la primera estrategia, no se habría incorporado la derecha. 163 Germán Quintana coincide con Ljubetic. Dice que “el pri- mer acierto de la FECH fue crear una institucionalidad que respetara sus reglas. Esto parece algo menor, pero fue muy bueno que respetara los quórums. No era una organización generada a la carrera, con una institucionalidad débil que pu- diéramos manipular y cambiar con tal de obtener el objetivo final, que era sacar al rector-delegado y, ojalá, también sacar a Pinochet”. 164 160 Entrevista a Yerko Ljubetic, op. cit.. 161 Diego García et al., p. 166. 162 Íb. 163 Entrevista a Yerko Ljubetic, op. cit. 164 Entrevistas a Germán Quintana, op. cit.

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