Beauchef 850. Movimiento estudiantil de los 80
Beauchef 850 24 —El 11 de septiembre no solo cayó un gobierno: cayó una forma de vida universitaria —dice Rozas—. La universidad se replegó sobre sí misma. Estudiar, no exponerse, sobrevivir. La militancia no se extinguió, pero quedó reducida a gestos aisla- dos, sin conducción visible. Seguimos activos, pero de manera muy autónoma, sin organización central. 15 La información circulaba fragmentada, por rumores, por radios lejanas. La represión era brutal, pero todavía no tenía nombre público. Nadie sabía sobre el “Comando Conjunto”, nadie había escuchado del “Plan Cóndor” ni de Manuel Con- treras. 16 Incluso la DINA era algo poco conocido, salvo para las víctimas. Ese silencio también sucedía en Beauchef. Fue en ese vacío donde tomó protagonismo el folklore. El conjunto de Ingeniería se llamaba LATEI (sigla de “Latinoa- mericano Escuela Ingeniería) y —según Rozas— había sido inducido por el grupo musical Barroco Andino, pero no to- cando música docta, sino popular. “Estaban Eduardo Valde- negro, Sergio Jara y Franklin Jiménez. Yo fui el director. Había dos profesores de folklore, del llamado ‘crédito recreativo’”. El grupo LATEI derivó en otro: el grupo Raukén, cuyo di- rector era Adolfo Gutiérrez. Rozas pensaba que, como frente de masas, era interesante incorporarse: “Entre nosotros, nos reconocíamos como simpatizantes de izquierda, eso era no- torio, pero el conjunto era muy despolitizado”. 17 También se ampliaron las actividades deportivas, instancias apropiadas para reunir a varias personas, lo que estaba prohibido en otro contexto, y poder hablar. Los partidos de baby fútbol o bás- quetbol servían para ello. Nada de eso ocurrió por azar. Hubo orientación, muchas conversaciones previas, decisiones políticas tomadas en voz baja. Había que reagruparse de cualquier manera. La cultura funcionó como un frente diverso, visible, difícil de prohibir sin escándalo, sobre todo si giraba en torno a lo más genuino de Chile: el folklore. Porque el folklore y el deporte eran las úni- 15 Íb. 16 El “Comando Conjunto” fue una unidad clandestina de inteligencia y represión de la dictadura, en la que participaron militares y civiles (ex miembros de Patria y Libertad), bajo el mando de la DIFA (Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea). Operó entre 1975 y 1976, tiempo en que secuestró, torturó e hizo desaparecer a más de 30 personas, la may- oría de ellas militantes del Partido Comunista. El “Plan Cóndor”, creado en noviembre de 1975, fue una operación de represión política y terrorismo de Estado, llevada a cabo coordinadamente por los aparatos de inteligencia de las dictaduras de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile. 17 Entrevista a Jorge Rozas, op. cit.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=