MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
262 En su informe sobre los logros de la fechif desde 1944, abordó con de- licadeza el tema de la discordia política: Mi primer objetivo ha sido unir y balancear las diversas corrientes de opinión que naturalmente existen en el Comité Ejecutivo. Estoy convencida de que el predominio absoluto, sin un contrapeso, de cualquier tendencia, podría aca- bar con esta unidad que ha sido tan difícil de conquistar. Mi línea política es democrática e izquierdista, pero sin concomitancia partidista 694 . Evidentemente esta concepción era muy similar al ideal por el que Ca- ffarena había trabajado en el memch, y el que había tratado de defender vanamente contra la fracción comunista en 1940. Irónicamente, fue tal vez la experiencia del memch en 1940 lo que hizo que fuera más fácil para las dirigentes de la fechif justificar su posición intransigente con la izquierda, aunque la nueva actitud violara sus propias resoluciones. Des- pués del Congreso, Labarca declaró que la acción de una poderosa fracción izquierdista dentro de la fechif era un riesgo, y elevaba las posibilidades de desembocar en una situación hostil: «El temor a que en un determinado momento algún grupo pudiera monopolizar el liderazgo de la institución por medio de un golpe de fuerza, es la causa de que mucha gente y orga- nizaciones se retiren de la fechif y otras retiren su apoyo financiero o ayuda personal» 695 . Usó este mismo argumento para distanciarse, tanto ella como la fe- chif, de algunas de las conclusiones del Segundo Congreso, las que, en el contexto de la creciente represión del gobierno de González Videla, se habían vuelto de súbito radicales. La democracia había sido uno de los conceptos centrales de todas las discusiones. Entre otras cosas, la fechif había resuelto proteger las libertades cívicas de los chilenos. Sin embargo, esta resolución podría haber puesto ahora a la fechif en contra de la administración radical. Como consecuencia, la fechif trató de matizar el carácter vinculante de sus resoluciones: «no aceptamos que un grupo quiera imponer su criterio o que nos fuerce, en virtud de la disciplina, a adoptar posiciones y actitudes que no compartimos» 696 . Ante la preocupación de que la fechif cayese víctima de un «golpe de fuerza», las moderadas del Comité Ejecutivo tomaron medidas para evitar 694 Boletín de la fechif , N° 4, (septiembre 1947), 10. apec A4 N9. 695 Boletín de la fechif , N° 5, (noviembre 1947), 10. apec A4 N9. 696 Boletín de la fechif , N° 5, (noviembre 1947), 10. apec A4 N9.
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