MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

260 En 1948, el Ejecutivo tomó medidas aún más drásticas para permitir la represión de la «izquierda procomunista». En abril, González Videla envió un proyecto de ley al Congreso que prohibía la propaganda, actividades e incluso la existencia del Partido Comunista, y que permitía la persecución de los infractores. Aunque los abogados declararon que esta «Ley de Defensa de la Democracia», como se llamaba, era «manifiestamente inconstitucio- nal», fue aprobada en septiembre de 1948. Como consecuencia, más de 40.000 chilenos fueron denunciados como comunistas, y más de 23.000 fueron privados de sus derechos políticos a causa de su afiliación al pc 689 . Cientos más, en su mayoría servidores públicos y profesores, perdieron su trabajo por ser comunistas 690 . Con el Partido Comunista proscrito y sus dirigentes expulsados del trabajo y de organizaciones, el gobierno radical esperaba haber ganado el apoyo de los sectores conservadores de Chile y del gobierno de Estados Unidos, lo que le permitiría obtener créditos para sus limitadas reformas económicas. Este giro de los acontecimientos tuvo grandes consecuencias para el movimiento femenino chileno y para el memch en particular. Para cuando se celebró el Segundo Congreso Nacional de Mujeres en octubre de 1947, el gobierno acababa de anunciar el estado de sitio en las regiones donde se habían producido las huelgas. Las diferencias entre las mujeres de centro, que apoyaban las acciones del gobierno, y las mujeres de izquierda que se oponían a las intervenciones militares en las regiones mineras, se hicieron más notorias. Aunque en un comienzo las comisio- nes del Congreso funcionaron normalmente y las resoluciones aprobadas parecían expresar un genuino consenso, la atmósfera era tensa. Eusebia Torres, una concejal comunista de Coronel, sintió que estaba siendo de- fraudada por la Comisión de Subsistencia y Precios porque «ciertas da- mas» no estaban dispuestas a discutir el problema de los bajos salarios de los trabajadores, y en su lugar se enfocaban en cómo enseñarles a comer menos y aun así mantenerse sanos 691 . Caffarena y Aída Parada chocaron con Graciela Lacoste, una feminista de Valparaíso con tendencia hacia la Falange, en relación a las metas de la fechif. Luego de largos debates, la declaración de principios estableció que la fechif tenía como objetivo orientar y cuidar el crecimiento del 689 Banda Vergara, El sufragio , 115-116. 690 Barnard, «Chile», 89. 691 «Palabras de la compañera Eusebia Torres, de Coronel», noviembre 1947. apec A1 N16.

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