MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

140 medio de telegramas o peticiones de intervención del gobierno. En mani- festaciones y llamamientos al gobierno, el memch sacó ventaja —de for- ma bastante consciente— de la autoridad moral de las mujeres y madres. Para la gran manifestación de mayo de 1936, por ejemplo, el memch invitó a otras organizaciones femeninas y sindicatos a que enviaran ora- dores, solicitando a estos últimos que fuera «preferentemente mujer» 311 . El memch era cuidadoso en presentar la crisis de subsistencias no solo como un ultraje moral sino como una emergencia nacional que amena- zaba la existencia misma de Chile. La escasez de alimentos al alcance del bolsillo conduciría a la «degeneración del pueblo» y hasta el peligro de muerte si no se tomaban rápidas medidas 312 . El futuro de la «raza» estaba en juego, y el memch quería contribuir con su aporte a la salvación de la nación, asegurando que las generaciones futuras tuvieran suficientes alimentos «para crecer sanas y ser útiles a la patria» 313 . No solo solicitó la intervención del gobierno, sino que, además, fue explícito en cuanto a las medidas que era necesario tomar. En 1936, a través de un telegrama al presidente Alessandri, el memch solicitó un viraje en la política cam- biaria. Un año después, el memch quiso que el gobierno hiciera reformas fundamentales en su posición frente a la producción y la distribución de alimentos: el gobierno debía, primero, establecer las necesidades de la población para dirigir la producción de alimentos. A las exportaciones se les debería aplicar impuestos y los especuladores debían ser castigados. El memch trató de usar especialmente el Comisariato de Subsistencia y Precios del gobierno para sus propios propósitos. Fundado original- mente en 1932 por una de las juntas socialistas de corta existencia, el Comisariato fue revivido en la segunda mitad de los años treinta para regular los precios al consumidor de artículos esenciales e implementar el control de los alquileres, a pesar de las protestas verbales de los sec- tores conservadores y empresariales. El memch esperaba convertir el Comisariato en un vehículo para la movilización de mujeres en torno a problemas relacionados con el consumo. Consideraba a las y los consu- midores —en su mayoría dueñas de casa— como activos participantes en una justa distribución de alimentos a nivel nacional. Exigió que se im- plementara en forma estricta una ley de 1932 sobre control de precios y 311 Carta de invitación de Caffarena a varias organizaciones, 26 de mayo 1936 (apec). 312 La Mujer Nueva 4 (febrero 1936), 3. 313 La Mujer Nueva 9 (octubre 1936), 3.

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