MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

107 «¿Qué será de mi hijo?», dice la leyenda de foto de una mujer pobre embarazada en la portada de la edición de marzo 1936 de La Mujer Nue- va . La mujer mira lastimeramente a la cámara rodeando con los brazos su vientre prominente. Un pequeño niño tendido al fondo —durmiendo, quizás sucumbiendo a la malnutrición y la enfermedad o ya muerto— añade fuerza a la pregunta (figura 7). También la bandera del memch mostraba la imagen de la maternidad, aunque de diferente manera: una mujer alta y fuerte, con un bebé en su brazo, parece estar conduciendo a un grupo de mujeres a la lucha por la defensa de sus familias (figura 8). Era una imagen típica de las organizaciones femeninas de América Latina en esos tiempos. Sin embargo, una mirada más cercana revela que el memch usaba la imagen y el concepto de la maternidad de una forma no convencional. Junto al cuadro de la mujer embarazada había un artículo de Marta Ver- gara en el que argumentaba que tener «menos hijos y mejores salarios » era absolutamente necesario para cualquier mejoramiento de las condi- ciones de las mujeres. Mientras la sociedad no contara con una red de protección para las madres pobres, hubiera sido mejor que el niño dentro del abultado vientre no hubiese sido concebido, o hubiese sido abortado. Por cierto, era una postura radical. En verdad, si damos una segunda mi- rada a la bandera del memch, vemos que el emblema tiene la inscripción «Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile», y es el térmi- no «emancipación» el que indica que el memch era diferente de otras organizaciones femeninas. La inclusión del término «emancipación» había originado discusiones cuando las fundadoras trataron de darle nombre a la nueva institución. Este implicaba la liberación de la mujer y el rechazo a ciertas normas tradicionalmente asociadas a la feminidad, que la palabra «feminismo», III Feminismo pragmático: las campañas del memch

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