Matronería neonatal

Estímulo mínimo enteral 276 Estímulo mínimo enteral AUTORA: KAREN IRRIBARRA VERGARA Definición El estímulo mínimo enteral se define como la administración controlada de pequeños volúmenes de leche materna o fórmula especializada (aproximadamente entre 10 y 15 mL/kg/día), con el propósito de estimular la maduración intestinal en recién nacidos prematuros o con alteraciones gastrointestinales que impidan el inicio inmediato de una alimentación completa. Su finalidad no es solo aportar requerimientos calóricos, sino inducir respuestas fisiológicas beneficiosas en el intestino inmaduro. Fisiología La ausencia de alimentación enteral en el neonato, conocida como “régimen cero”, provoca una disminución en la integridad estructural y funcional del intestino. Esto se asocia con menor secreción hormonal, atrofia de la mucosa, reducción enzimática y enlentecimiento de la motilidad intestinal. El estímulo enteral mínimo favorece la secreción de hormonas gastrointestinales como la gastrina y la colecistoquinina, estimula el crecimiento de las vellosidades, mejora la actividad de las enzimas digestivas, mantiene la barrera mucosa y reduce la translocación bacteriana. Estos efectos contribuyen al desarrollo de tolerancia alimentaria y a un crecimiento adecuado en el recién nacido pretérmino. En la madre tiene múltiples beneficios, encontrando aumento de La prolactina, junto con otras hormonas de la lactancia, ayudando a afrontar el estrés asociado tener un recién nacido hospitalizado y las interrupciones del sueño, debido a que El cortisol, una hormona esteroidea producida por las glándulas suprarrenales en respuesta al estrés, puede inhibir la secreción de prolactina por la hipófisis. Normalmente, la hipófisis secreta prolactina en respuesta a estímulos hormonales, como la succión del recién nacido La secreción de prolactina está regulada por otras hormonas, principalmente la hormona liberadora de prolactina (PRH). El cortisol puede interferir con este proceso al inhibir la secreción de PRH, interrumpiendo así las señales normales que controlan la producción de prolactina y disminuyendo su secreción. Además, los niveles elevados de cortisol pueden causar vasoconstricción, reduciendo el flujo sanguíneo a las glándulas mamarias. Esto limita el aporte de nutrientes y hormonas necesarios para la producción de leche. El estrés también afecta considerablemente el estado mental de las madres lactantes. Los altos niveles de cortisol pueden repercutir negativamente en el estado psicológico, lo que a su vez puede afectar la producción de leche. Las condiciones estresantes pueden disminuir la comodidad y la relajación, ambas importantes para una lactancia materna eficaz, por ello promover la lactancia materna para los prematuros aumentara la prolactina, ayudando a disminuir el estrés.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=