Agresiones sexuales. Reflexiones acerca de las intervenciones psicológicas y sociales

267 Victimización Secundaria en la Denuncia de Delitos Sexuales: Una Revisión Narrativa Génesis Espinoza Arenas, Javiera Sanhueza Miranda, Javiera Torres Zapata, Mariana Viollo Hernández. de acción de los sistemas comunitarios que intentan brindar asis- tencia jurídica, social y sanitaria (De la Cruz, 2014). No obstante, en ocasiones, el tránsito por estos recursos implica el padecimien- to de nuevas experiencias dañinas vinculadas con la agresión se- xual (De la Cruz, 2014). Este sufrimiento se origina por una serie de comportamientos de culpabilización que son ejecutados por los profesionales que trabajan en estos sistemas comunitarios y se denominaría como victimización secundaria (Albarrán, 2002; Campbell et al., 2009; Campbell et al., 2003; Echeburúa y Corral, 2006; Esbec, 1994; García et al. 2004; Raja, 200, como se citó en De la Cruz, 2014). Echeburúa et al. (como se citó en Mansilla, 2018) comentan que “en muchas ocasiones acudir a denunciar a la policía es uno de los primeros pasos que la víctima se decide a hacer” (p. 33). Por ende, para cualquier persona que ha sido víctima de ese tipo de abusos o de algún otro delito, estar contando por lo que ha pasado es demasiado personal, y fundamental, por ello su expectativa del trato recibido sería más bien de un ambiente cálido y amable; sin embargo, no siempre es así (Echeburúa et al., como se citó en Mansilla, 2018). Es en este con- texto que hay que considerar la relevancia del momento de denunciar como un primer contacto que es “determinante, ya que incide en la recuperación de la víctima” (López, 2015, p. 87), pues supone un pri- mer contacto entre ella y el sistema de justicia. En contraste con lo anterior, López también advierte que “no existe una cultura de la denuncia, la mayor parte de los hechos de violencia sexual no son denunciados” (2015, p. 84), lo cual se explica por las particularidades de los delitos sexuales, a los que cataloga de realización mayoritariamente oculta. En el caso de las mujeres, suelen no denunciar por vergüenza, temor al agresor, sentimientos de culpa, y porque la denuncia en sí misma es perci- bida como un camino difícil y poco efectivo en la justicia (López, 2015). A esto, añade también que hay una “carga cultural negativa que prevalece hacia las personas que vivieron violencia sexual, y después con la casi inexistente confianza que tienen hacia el Esta- do y las autoridades que prestan el servicio” (López, 2015, p. 84). Es por lo expuesto con anterioridad que la victimización se- cundaria puede generar un daño psicológico superior que la vic-

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