Agresiones sexuales. Reflexiones acerca de las intervenciones psicológicas y sociales

188 Agresiones Sexuales. Volumen VIII . Elías Escaff Silva, María Isabel Salinas Chaud, Paula Flores Zúñiga y Carolina de la Fons Díaz tado previamente sobre el sistema patriarcal. En la cobertura de la violencia sexual se deja ver este sistema de opresión en cues- tiones como la constante búsqueda de elementos externos que expliquen la agresión sexual, como por ejemplo la vestimenta, comportamiento, contexto, uso de alcohol o drogas, entre otros. Implícitamente hay un paradigma misógino y patriarcal que re- fuerza estereotipos y creencias que ponen en duda la credibilidad de las denunciantes (Ulfah y Wuryanta, 2018). Lo anterior es producto del enfoque sensacionalista que uti- lizan los medios como una práctica habitual en la comunicación. La descontextualización, el lenguaje morboso y la generación de estereotipos son algunas de las principales causas que sitúan a la violencia sexual como un hecho aislado, individual e incluso alea- torio, en lugar de tratarlo como un problema social. Es importan- te que al presentar este fenómeno se haga énfasis en que respon- de a una problemática de carácter estructural e institucional que se ha reproducido histórica y socialmente (O’Hara, 2012). III. Victimización secundaria, prensa y violencia sexual Hasta este punto se ha revisado cómo la prensa aborda la temática en general de la violencia de género, violencia contra la mujer y particularmente las noticias sobre violencia sexual. El tratamiento periodístico que dan los medios a estas noticias tiene efectos en quienes las leen, pudiendo impactar negativamente si no se aborda adecuadamente el tema. Algunos autores plantean que cuando el tratamiento perio- dístico no es el adecuado, los derechos de las mujeres son trans- gredidos, pudiendo agravar la situación de las víctimas al tener en cuenta que un abordaje incorrecto puede considerarse victi- mización secundaria (Cristóbal, 2015). La exposición de datos privados sobre la vida de las víctimas, sus hábitos y conductas, sus relaciones, información profesional, vulneran su intimidad y pri- vacidad. Acerca del tema de la violencia simbólica en los contenidos de los textos informativos, se recomienda que, para evitar proce- sos asociados a la victimización secundaria, los periodistas debieran adoptar el principio de equilibrio, es decir, posicionarse desde una

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=