Agresiones sexuales. Reflexiones acerca de las intervenciones psicológicas y sociales

113 Aportes de las Terapias Contextuales a la Intervención Terapéutica de Transgresores Sexuales: Una Revisión Narrativa Gabrielle González Aravena. las que han mostrado sólida evidencia para el trabajo con esta población son la TCD, la TAC, la PAF y las terapias basadas en la atención plena y la entrevista motivacional. Todas ellas comparten elementos y características que las diferencian de las anteriores generaciones de terapias de conducta: adopción de asunciones de corte contextualista por sobre el mecanicista, uso de estrate- gias de cambio experienciales por sobre didácticas o directas, el abandono al compromiso de la utilización de estrategias de prim- er orden y la amplificación y modificación considerable del ob- jetivo dirigido a cambiar o tratar el o los problemas psicológicos (Mañas, 2012). A pesar de sus similitudes cada una de ellas difiere de la otra en cuestiones claves. Por ejemplo, la TCD concibe la naturale- za, la realidad y la conducta humana desde una óptica dialéctica, es decir, desde la oposición e interrelación de fuerzas de distinto orden (tesis y antítesis) de cuya síntesis surge un nuevo grupo de fuerzas (Villalobos et al., 2012), elemento que no es consid- erado por otras terapias del mismo corte. Su principio dialéctico fundamental es entre las fuerzas de cambio y aceptación, el que permite comprender la dinámica límite de la personalidad, en tanto la cognición, la conducta y los afectos transicionarían de un polo a otro (tesis y antítesis) sin lograr la síntesis. Se ofrecería, por tanto, la posibilidad de síntesis equilibrando la pretensión de cambio sobre el transgresor, trabajando los objetivos terapéuti- cos y jurídicos apoyándose en sus fortalezas, pero aceptando si- multáneamente sus debilidades con el fin de validar sus experien- cias. Dicha dialéctica se apoya en la teoría biosocial del trastorno límite de la personalidad, donde es la desregulación emocional la característica clave del trastorno, la cual emerge en la interrel- ación vulnerabilidad emocional y contexto invalidante (McCann et al., 2007, como se citó en Barnao y Ward, 2015; Villalobos et al., 2012). En cuanto a sus procedimientos putativos, resalta (en su aproximación forense) el módulo de habilidades destinadas al trabajo de la empatía hacia la víctima y la prevención de rein- cidencia (Franke et al., 2019; Prentky y Lamade, 2015), el que se asimila al trabajo en los problemas de empatía con la víctima y prevención de recaídas que el modelo de buenas vidas de Ward

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