Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile

Serie Ciencias Agronómicas Nº 39 56 (duraciónde 4 semanas aproximadamente); el segundo endiciembre (duración de 2 a 3 semanas), y el tercero en marzo (duración 3 a 4 semanas), aunque puede adelantarse hasta 2 semanas en algunas zonas más cálidas, como Los Andes. Las poblaciones invernantes se componen principalmente del estadio de gorrita negra (alrededor del 80%), pero también se pueden encontrar gorritas grises y un porcentaje menor de hembras grávidas, dependiendo de las condiciones ambientales del invierno. Los períodos principales de migración y fijación de NI de ESJ , en la zona central del país, ocurren, en general, a principios de noviembre-mediados de diciembre, principios de enero-mediados de febrero, y de mediados de marzo hasta fines de abril e, incluso, mayo, si las condiciones climáticas son favorables. El segundo y tercer ciclo migratorio de NI ocurre en la poscosecha del cerezo, colonizando principalmente la madera. Se ha observado que, en temporadas con otoños calurosos, las hembras grávidas paren durante este periodo, lo que reduce notablemente su abundancia relativa durante el invierno (por debajo del 5% del total de la población), mientras que, en otoños más fríos, el porcentaje de hembras grávidas aumenta (superior al 10% del total de la población), las que darán origen a una migración temprana de NI a inicios de primavera. Dado este ciclo, en el caso de cerezos, es fundamental monitorear ninfas migratorias con cintas adhesivas (Figura 16), a partir de la primera semana de septiembre, en la que se capturarán machos adultos y ninfas provenientes de las hembras grávidas invernantes. Se debe considerar que el inicio de la primera migración de ninfas I de la temporada (proveniente de hembras fecundadas por machos durante septiembre) ocurrirá desde la primera semana de noviembre, aunque, con temperaturas más altas, este evento se podría adelantar a la última semana de octubre. La detección del vuelo de machos, con trampas cebadas con feromonas sexuales (Figuras 4, 14 y 16), permite pronosticar los períodos de migración de NI, pues, en esta especie, se dispone de los parámetros del respectivo modelo fenológico; se requieren 220 GD (UTI 10ºC) desde el vuelo de machos. Sin embargo, durante septiembre, el primer vuelo de machos podría no registrarse en las trampas, debido a temperaturas por debajo del umbral de vuelo (17°C) de la especie, en los horarios de actividad de adultos. Por ello, el uso de cintas adhesivas permite detectar este evento, al quedar los machos atrapados en estas trampas pegajosas, mientras

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