Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile

Serie Ciencias Agronómicas Nº 39 30 inmediato, que son hospederos de la plaga objetivo, especialmente aquellas ubicadas en la dirección del viento predominante (desde el suroeste en la zona central del país), para el caso de conchuelas, escamas, chanchitos blancos y arañitas. El muestreo de polillas debe hacerse en plantas ubicadas en el sector más cercano a las fuentes de infestación externas (otras plantas hospederas), incluso distantes hasta 100 m del huerto frutal. El muestreo se logra con diferentes técnicas, tipos de trampas y atrayentes, para detectar incluso bajas densidades de población, y requiere imperiosamente de un nivel de entrenamiento avanzado del personal responsable, para el reconocimiento de las especies objetivo. La revisión de especies pequeñas, como ácaros, escamas o thrips, debe realizarse con lupa, idealmente estereoscópica, con 10x a 20x (aumentos) y con iluminación adecuada. También se hacen revisiones de hojas, frutos, flores, ramillas, raíces o suelo, según los hábitos de cada especie. En algunos casos hay protocolos ya definidos, en los cuales se indica el número de órganos por planta y de plantas por cuartel (o huerto) a muestrear, siguiendo un patrón espacial y temporal. En el cultivo del cerezo lo realizan, principalmente, empresas externas especializadas (por ejemplo, en el caso de la MAM y ácaros fitófagos), para detectar presencia y cuantificar poblaciones. En ácaros, el protocolo de muestreo debe contemplar la recolección de hojas en árboles de bloques previamente definidos, por su representatividad del nivel de infestación histórica del huerto. Respecto de las dos especies de ácaros fitófagos más frecuentes en cerezo ( AB y ARE ), el comienzo del monitoreo debe considerar la dinámica de la población de cada especie. En el caso de AB , el monitoreo debe comenzar cuando los hospederos alternativos (sanguinaria, correhuela, otras malezas y/o arvensis), por la acción del ser humano (aplicaciones de herbicidas) o debido al término de su ciclo vegetativo, ya no proveen de alimento suficiente, lo que induce a las arañitas fitófagas a migrar hacia el follaje del cerezo, habitualmente a partir de la segunda quincena de noviembre en la zona central de Chile. En ARE , dada la hibernación de huevos en madera y dardos, el monitoreo en esta especie frutal debe iniciarse desde el poscuaje, según las variedades, para detectar la presencia de móviles en las hojas. Los muestreos de estos ácaros a través del tiempo deben realizarse durante la temporada en los mismos bloques, para obtener información más confiable y ágil para la toma

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