Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile
Serie Ciencias Agronómicas Nº 39 16 vid” ( FARV ), Brevipalpus chilensis por sus detecciones frecuentes en las inspecciones fitosanitarias de poscosecha, y al “langostino del manzano” ( Edwardsiana crataegi ), por su presencia en huertos, en la etapa de establecimiento y formación, que presentan en su entorno zarzamora ( Rubus spp), un hospedero habitual e importante para el desarrollo de este insecto. Recientemente se ha reportado la presencia de gusanos cortadores (Lepidoptera: Noctuidae) afectando portainjertos o plantas recién injertadas, aun en vivero, cuya sintomatología se presenta en forma de anillado total o parcial, hasta a 5 cm de profundidad, que causa debilitamiento o muerte de la planta. La distribución de la infestación se presenta en forma localizada. Este problema está asociado al cultivo anterior (maíz, hortalizas), donde luego se establece el vivero, o a la presencia de malezas de hoja ancha, y cuando no se implementan las medidas preventivas adecuadas. Por esta razón, es necesario proponer un tratamiento pre-establecimiento, localizando el insecticida a la profundidad en que se encuentran las larvas. Tambien se ha detectado ocasionalmente, la presencia de la tijereta europea ( Forficula auricularia ) (Dermaptera: Forficulidae), una especie cosmopolita. Este insecto, de habito gregario, causa daño en viveros y en plantaciones en la etapa de establecimiento, durante las horas de la noche, ya que durante el día se refugia en la zona del cuello, entre la hojarasca y las piedras y los terrones, que le facilitan una protección adecuada. Es importante tener presente que es una especie agresiva, que en pocos días puede defoliar completamente las plantas, por lo que requiere medidas de control oportunas. Entonces, toda esta revisión deja de manifiesto la creciente importancia y número de las plagas asociadas al cultivo del cerezo en Chile, desde hace casi medio siglo. [ 1, 4, 38-41, 49, 75, 82, 86 ] Origen de las Plagas del Cerezo en Chile Biogeográficamente, la mayoría de las plagas actuales del cerezo en Chile tienen origen exótico (principalmente del hemisferio norte), y un número reducido son nativas. Las especies exóticas ingresaron al país desde el período de La Conquista, fenómeno que ha continuado por el flujo de personas y mercaderías del rubro agrícola y otras. Por tanto, la mayoría de estas plagas exóticas están adaptadas a las condiciones en el país (“naturalizadas”) después de haber desarrollado cientos de generaciones en los huertos.
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