Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados

III. Narrativas de vida de personas migrantes de las disidencias sexogenéricas en Chile 78 de solidaridad. En CDISES aprendí mucho y sigo siendo de esa organización aunque no esté allá. También hay diferencias dentro de la comunidad, diferencias entre nosotros, porque hay quienes tienen sus inclinaciones de querer transformarse y es válido. En lo personal ahorita tengo un primo que está en su proceso de transformación y es como yo le digo, por más que yo no lo haría lo acepto, porque no soy quién para juzgarlo. Es que tienes que ser tú, y si tumanera es vivir este proceso de transformación, tú simplemente de lo malo tomas lo bueno y tienes que seguir con tu proyecto y con tu proceso. Se discrimina también por ser venezolanos y eso de una manera u otra afecta, por lo menos a mi me afecta porque no saben a lo que tú vienes, que vienes a trabajar y a emprender. Lo que pasó en Colchane, mmm…, no sé ni cómo llamarlo, xenofobia, porque fue con rabia que quemaron las carpas y las cosas de los que estaban viviendo ahí. Mi familia y mis amigos me lo preguntaron, yo no me siento tan afectado directamente porque no estoy en Iquique y no sé cuál fue la situación de que ellos como chilenos hayan hecho algo como eso, porque la desconozco realmente, pero entiendo que las personas que estaban durmiendo en carpas en la plaza estaban advertidos. Una chica le decía al periodista que ya esto se veía venir porque ellos habían acordado que no permitieran que los venezolanos estuviéramos viviendo ahí, y en general que los extranjeros no estuvieran en las plazas o en los parques. Tengo una amiga que está en Iquique y hasta el momento trabaja tranquila, pero me dijo que sí, que estuvo bastante fea toda esa situación, que de alguna manera u otra son cosas que pasan. Yo le digo que no siento que son cosas que pasan, porque al menos en Arica no vi una situación similar. En Arica el tema de la vivienda estaba muy difícil y lo que sucedió en el cerro Chuño, donde yo vivía, fue distinto, porque el dueño de los terrenos anunció que iba a desocupar. Todos estaban conscientes de que eso iba a pasar porque mandaron carta de que tenían que desocupar antes de una fecha determinada, pero quizás muchos no lo pensaron o confiaron en que no iba a suceder. Tres meses antes había habido un desalojo, pero duró tres días y las

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