Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados
III. Narrativas de vida de personas migrantes de las disidencias sexogenéricas en Chile 40 después de 7 años. Pero también ves cómo en todos lados se cuela este sentimiento de rechazo: hace unos días, una persona venezolana estaba incumpliendo su trabajo como cualquier otra persona nacional y entonces la gente hacía caras y se pone más atención a las acciones de las personas venezolanas. Pero no es algo que alguien piensa o planea, la xenofobia es como la transfobia, es un odio que aparece bajo ciertas condiciones. Si todos los días y en todos lados escuchas cosas malas de venezolanos, eso se junta y explota en algún momento. Yo no he sufrido ataques de violencia xenofóbicos pero mi esposa sí: la golpeó una persona chilena cuando ella habló y notó su acento venezolano. Fue en el trabajo, ella le explicó que no podía acceder a lo que le pedía la clienta. Y ahí, de la nada, sucedió. Desde el sentimiento de rechazo a la violencia no hay nada, es un paso. Ahora, esto no siempre pasa. Yo camino en la calle y veo migrantes tomándose un cafecito, diciendo buenos días, trabajando… Mi jefa chilena habla conmigo todos los días y no hace distinciones, tu ves que el señor que limpia los parques es una persona migrante que está haciendo su vida. Pero a la vez, socialmente, hay un discurso de criminalización de las personas migrantes. Pero aquí también hemos aprendido de solidaridad. Vivimos en Macul muchos años y los vecinos eran bacanes. Ahí entendimos cómo se relacionaban comunitariamente los chilenos. En el contexto de vecindad, yo vivía en uno de estos blocks populares en Macul, y allí se produce un sistema comunitario muy lindo con bingos, completadas, encuentros… Yo llegaba feliz, comíamos con los vecinos, incluso en algún momento tuve una urgencia -una hernia en la columna- y me tuvieron que sacar los bomberos de la casa y los vecinos ayudaron, me cargaban. Los dueños nos pidieron el departamento y nos vinimos para esta otra casa. Como te decía, no he tenido buenas experiencias desde el Estado, en las instituciones, pero la gente es otra cosa: me han ayudado, me enseñan todos los días, mi jefa en el ámbito laboral es una excelente persona, los jefes de arriba son personas extranjeras y también muy
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=