Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados

III. Narrativas de vida de personas migrantes de las disidencias sexogenéricas en Chile 31 Entonces empezamos a investigar opciones, lo que nos daba el presupuesto, y Chile era el país más “progresista” en este sentido -así se vende esta nación afuera. En la región latinoamericana hay una crisis desde hace años y aquí llegó gente de Colombia, antes de Haití, y ahora venezolanos. Mi país ya no es un país, es un sistema de sobrevivencia, no hay estructura de nada, entonces, es obvio que no pienses volver. No iba seguro a la playa porqueme podían agredir. Aquí también puede pasar, de hecho, nos ha pasado a mis amigues, a mí… me han discriminado en Chile. Pero en Venezuela se habrían reído de mí si hubiera exigido mis derechos porque política, estructural y culturalmente nadie respeta lo diferente, nadie respeta, es un contexto hostil para todos… más para una persona trans. Si es hostil para una persona que no es trans, para una persona trans más. Ni siquiera me imagino presentando mis documentos allá. Ser trans y pensar en volver sería otro proceso de desarraigo porque tendría que explicarle todo lo que hice aquí desde hace 7 años a todo el mundo. Soy Fernando, estos sonmis pronombres, capaz quemi abuela me tratara en femenino porque es mi abuela, no puedo hacer nada. Pero cuando se migra, sólo el turista sabe que vuelve a su casa, el que migra para trabajar, no. El que migra sabe que ese abrazo de papá, ese abrazo de mamá probablemente sea el último. Yo me acuerdo que, cuando nosotros tomamos la decisión de migrar con mi pareja, apartamos la plata, dividimos las lucas y yo le dije “agarremos este poquito de plata y veamos a la familia, vamos a ver a tus últimos tíos” . Afortunadamente la familia de ella era más pequeña, la mía sí estaba por todos lados, pero fuimos a Caracas y estuvimos como un mes con ellos, cocinamos, compramos comida para la casa, apoyábamos, convivimos con ellos un mes porque sabíamos que era como una muerte anunciada, que nos íbamos. Hicimos la maleta sólo tres días antes de venirnos. Salimos conmiedo deVenezuela. Me acuerdo cuando abrimos lamaleta acá dijimos: “no trajimos nada de lo que necesitábamos” , nos hubiésemos

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=