Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

413 R ocío C erón , D ivisible C orpóreo …/ Luis Correa-Díaz El libro entero de Cerón se explica y cobra todo su sentido discursivo intelecto-emocional-sonoro en este fragmento de diálogo entre hija-madre, siguiendo el orden de intervenciones lingüísticas, quien pregunta y quien res- ponde por el futuro inmediato de la humanidad, aunque la respuesta final no es la canción misma sino que el cuerpo de la hija visto a 30 años en nuestro pano- rama regenerativo, seguramente cantándole a una hija una canción de cuna en similares, peores o mejores circunstancias, pero cantándole. Esta es una visión simultánea [y] sucesiva , para recordar un libro anterior (2022) de Cerón, que se explica enseguida. De esto habría mucho que elaborar, pero quisiera terminar estas páginas aventurando una explicación del título del libro, Divisible Corpóreo , que a par- tir de lo anterior –y aunque se vea como una simple analogía biologicista, poco apreciada, penosamente, en la cultura humanista presente 185 – nos muestra que señala hacia ese doble proceso de la división celular (mitosis y meiosis) 186 . Es más, si acordamos que DC es, más allá de sus variadas modulaciones genéricas, un cántico del futuro que surge de un amor materno, entonces esta referencia al mundo celular también, y en el mismo sentido, nos lleva a esa fase 4, según Christopher Mason en The Next 500 Years (2021), una de aquellas en las que estamos ya lanzados para engineering life to reach new worlds . Esta cuarta fase está relacionada con preparing humans for space (2101-2150) y así “we beging to push the limits of the human genome to improve safety in new enviroments and create a new kind of liberty: cellular liberty . In such a time, the genome is no longer fate”. Pero no solo ocurrirá esto en ese contexto especial, sino que además, y está ocurriendo ya de manera incipiente, a nivel de nuestras liber- tades individuales: “The dna or cells that a person is born with will no longer limit their abilities, who they want to be, or where they want to live” (115) 187 . Solo así, por ejemplo, es posible aceptar la descripción precisa que Fernández Mallo hace en la contratapa ya citada: “Pocas autoras son capaces de convertir 185 Aquí hay que tener presente, relacionándolo con lo que se mencionó más arriba, que los “biological rhythms are also musica universalis”, como lo plantean Zhu et al . en “Unveiling ‘Musica Universalis’ in the Cell…” (2018). 186 Sigo insistiendo, como en notas precedentes, lo importante que es ir haciendo conexiones de lectura, porque un/a poeta nuca está solo/a. En este punto se hace necesario explorar, por ejemplo, una comparación productiva o no con El sueño de toda célula (2018) de la poeta mexicana Maricela Guerrero. 187 “Cellular and genetic engineering will then become so common that high school students may be given genetic design projects as homework, which they can ponder while looking out their window at a moon that twinkles in the sky, full of a moonbase’s city lights. Engineering life on Earth is widespread and deeply engrained within not only us, but our pets and other animals. Genetic engineering enables people on Earth to live how they want; its next challen- ge is to enable people to live where they want beyond Earth. All design substrates (deextinc- tified, extant, and newly created) Will then be deployed to help us to understand how we can enable humans and other species to better adapt to spaceflight and spacelife” (Mason 131, todas las cursivas son del autor).

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=