Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
26 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas Don Gilberto llegó a Cauñicú en agosto de 1979, y fue por última vez en noviembre de 2003. Viajó 30 veces allá y permaneció 346 días en total en esa comunidad. En las demás, permaneció solo algunos días (por ejemplo, unos 15 días en Trapatrapa). Durante el total de su permanencia en Alto Biobío logró que diferentes personas confiaran en él, pudiendo obtener un extenso material lingüístico-antropológico de parte de algunos pehuenches que cono- cían muy bien su lengua y cultura. Algunos de ellos eran verdaderos kimche (sabios), como Lorenzo y Ramón Naupa Epuñán, quienes le facilitaron tex- tos extensos y valiosos (los que grabó en cinta magnética y luego transcri- bió), con abundancia de fraseología y léxico. Una parte de estos materiales ha sido publicada por don Gilberto y otra parte la continúa trabajando para su publicación. En el marco de esta experiencia etnográfica, el profesor Sánchez estima que, para él, Ramón Naupa fue como Segundo Jara (Kallvün) para el Dr. Lenz, por lo que renunció a considerarlos como “informantes” pues, a su parecer, ellos son verdaderos profesores. También destaca haber obtenido mu- cha información valiosa de las hermanas Lucinda y Felicinda Paine Queupil, de Cirilo Paine y de su esposa, Alicia Queupil, del longko de la comunidad José Bernardino Huenupe, de don Basilio Porteño y familia, de don Carme- lo Pavián y de su hija Corina Pavián, de don Felidor Queupil y de Miguel Linai. Esta experiencia etnográfica no solo la vivió personalmente, sino que también la compartió con sus estudiantes de Antropología de la Universidad de Chile, quienes lo acompañaron en sus indagaciones y observaciones parti- cipantes. Así, Don Gilberto recuerda que esta oportunidad científica fue muy grata y muy positiva para obtener data etnolingüística de primera mano, por lo que ha declarado sentir siempre un profundo agradecimiento y respeto por las personas del Alto Biobío –quienes llegaron a considerarle un “pariente”–, que han sido con frecuencia víctimas de prejuicios o discriminación, como también les sucede a otros mapuches, sin fundamento alguno. De esta inves- tigación en terreno, el profesor Sánchez recuerda haber mantenido una rela- ción de plena amistad y confianza con los integrantes de estas comunidades, siendo objeto de su permanente hospitalidad. Fueron estas comunidades las que le entregaron generosamente sus conocimientos de lengua y cultura. A más de uno don Gilberto le habría otorgado un doctorado por su sabiduría – él mismo ha señalado–, aunque varios de ellos ya partieron al wenumapu (la tierra en medio del cielo). En reciprocidad, el profesor Sánchez se ha preocu- pado de cumplir con la promesa de dar a conocer sus nombres en todas sus publicaciones, muchas de las cuales los han dado a conocer en Chile y en di- versos países del mundo, como también algunos aspectos de su rica cultura. Su dilatada y exitosa trayectoria académica e investigadora no solo se re- laciona con su labor como etnolingüista en terreno, sino también como un destacado formador de múltiples generaciones de Lingüistas y Antropólogos, habiendo impartido desde su ingreso a la casa de Bello hasta su retiro (en 2002 del departamento de Antropología y en 2015 del Departamento de Lingüística)
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=