Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología

Manual Especializado Para Internados Profesionales De Fonoaudiología 53 Morbilidad a nivel digestivo Síndrome del intestino corto asociado a enterocolitis necrotizante El síndrome de intestino corto es una condición caracterizada por alteraciones funcionales en el sistema digestivo que resultan en una reducción crítica de la longitud o función del intestino. Durante el segundo trimestre de gestación, el intestino delgado mide aproximadamente 120 cm, duplicando su longitud en el último trimestre hasta alcanzar alrededor de 250 cm en un recién nacido de término. La de nición exacta del síndrome de intestino corto sigue siendo controvertida; sin embargo, se considera que esta condición ocurre cuando la longituddel intestinodelgado esmenor a 40 cm y se asocia con falla intestinal, especialmente cuando el requerimiento de nutrición parenteral supera los 42 días (Valdovinos et al., 2012). Este síndrome suele estar asociado con diversos factores, entre ellos: malformaciones del tubo digestivo, enterocolitis necrotizante en recién nacidos prematuros (especialmente en aquellos menores de 32 semanas de gestación), cardiopatías congénitas y episodios de hipoxia-isquemia intestinal (Valdovinos et al., 2012). Desde el punto de vista siopatológico, en condiciones normales, la digestión y absorción de nutrientes se lleva a cabo en los primeros 100 a 150 cm del yeyuno. Sin embargo, cuando se reduce la longituddel intestino, sepresentanmanifestaciones signi cativas de malabsorción. Las de ciencias nutricionales en los recién nacidos dependerán tanto de la extensión como del segmento intestinal resecado (Valdovinos et al., 2012). Sus principales manifestaciones clínicas son: • Diarrea. • Deshidratación. • Desnutrición. • De ciencia de nutrientes y electrolitos. En cuanto a su manejo, la literatura señala que el soporte nutricional parenteral es fundamental para mantenerelcrecimientodelreciénnacidoypreservar su estado de salud general. Este tratamiento es supervisado por un equipo médico especializado, que incluye pediatras gastroenterólogos y nutriólogos. El objetivo es garantizar un soporte nutricional óptimo, empleando estrategias como el uso de hidrolizados de proteínas, agentes para el control de la hipersecreción gástrica, reguladores de la motilidad gastrointestinal y fármacos para prevenir la proliferación bacteriana. No obstante, en los casos en los que no se logre una readaptación intestinal adecuada, será necesario recurrir al trasplante intestinal como tratamiento quirúrgico de nitivo (Ramírez & del Castillo Calderón, 2015).

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