Policy Brief. El aporte de la kinesiología para los desafíos de Chile: 9 propuestas al país ante los 70 años de la creación de la carrera de Kinesiología en Chile

2. Enfermedades crónicas, discapacidad y carga de rehabilitación La carga de enfermedad en Chile está marcada por las enfermedades cardiovasculares, respiratorias, metabólicas, musculoesqueléticas, neurológicas, oncológicas y de salud mental. Estas condiciones no sólo están asociadas a la muerte o a consultas en la red de salud; producen pérdida de fuerza, movilidad, equilibrio, capacidad respiratoria, tolerancia al esfuerzo, autonomía en actividades de la vida diaria, participación laboral y calidad de vida. La evidencia internacional muestra que al menos una de cada tres personas en el mundo podría beneficiarse de la rehabilitación durante el transcurso de una enfermedad o lesión, con una necesidad global estimada en 2,41 mil millones de personas (Cieza A., et al., 2020). Esta cifra demuestra que la rehabilitación es un componente central de los sistemas de salud y no un servicio accesorio. En Chile, esta necesidad se cruza con brechas territoriales, listas de espera, inequidades socioeconómicas, ruralidad, envejecimiento acelerado, informalidad del cuidado y limitaciones de infraestructura. La kinesiología puede contribuir a reducir esas brechas mediante programas comunitarios, atención domiciliaria, telerehabilitación, tecnologías de bajo costo, formación de cuidadores y protocolos integrados en APS. 3. Cuidados, género y sistemas de apoyo La promulgación de la Ley 21.805, que reconoce el derecho al cuidado y crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, constituye un hito político. Sin embargo, su implementación requerirá capacidades técnicas, indicadores, modelos de atención, formación de equipos, estándares de calidad y mecanismos de evaluación (Ministerio de Desarrollo Social y Familia, 2024). La kinesiología tiene un rol evidente en este proceso: mantener la funcionalidad, prevenir el deterioro, apoyar a los cuidadores, adaptar entornos, orientar sobre ayudas técnicas y diseñar intervenciones que disminuyan la dependencia evitable. El cuidado no debe entenderse solo como asistencia social. Debe entenderse también como prevención de la pérdida funcional, habilitación de capacidades, apoyo a la participación y redistribución de cargas. En este punto, la kinesiología dialoga con la salud, el desarrollo social, el trabajo, la vivienda, el transporte, la educación, el deporte, la ciencia y la tecnología.

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