Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil
133 El cataclismo de Valdivia provocó notables modificaciones en la corteza terrestre y en la conformación geográfica de la región. Vastas zonas urbanas quedaron sumidas bajo las aguas como el caso de Corral, donde se produjeron cambios en la configuración de la corteza terrestre tan notables, que la costa se hundió en una profundidad de hasta 4 metros. 5 Las inundaciones significaron la pérdida de muchas áreas habitables y otras dedicadas a cultivos agrícolas. El terremoto generó el levantamiento o el hundimiento de extensos parajes, y el deslizamiento de montes y laderas, siendo el más notable el alud que bloqueó el desagüe del lago Riñihue y que exigió un esfuerzo titánico de miles de personas y maquinarias hasta abrir un desagüe controlado, evitando la inminente inundación de la ciudad de Valdivia. La naturaleza pareció ensañarse con esta bella Región. Se modificó el cauce de los ríos, las riberas de algunos lagos fueron objetos de severos desbordes, y todos los volcanes de la zona entraron en erupción durante varios días. Como afortunadamente la madera es el material de construcción predominante en la zona, la destrucción de viviendas fue menor a la que podía esperarse dada la magnitud del cataclismo. Los edificios más importantes sortearon exitosamente una prueba tan severa, lo cual confirmó las bondades de las Normas antisísmicas incorporadas 30 años antes en la Ordenanza General. El edificio moderno más damnificado resultó ser el Hotel Vicente Pérez Rosales en Puerto Montt, cuya placa de dos pisos se inclinó levemente al estar emplazada en un suelo insuficientemente analizado, lo cual no impidió su ulterior recuperación mediante hormigón inyectado a presión en los cimientos. Los daños experimentados por este Hotel y por otras construcciones fundadas en laderas que sufrieron deslizamientos, o en antiguos lechos de río, aconsejaron complementar nuestras normas antisísmicas con estudios de Mecánica de Suelos, disciplina desconocida en Chile hasta entonces, pero de gran desarrollo en México desde donde arribaron especialistas para prestarnos su colaboración. Las experiencias extraídas de esta tragedia, determinaron en 1960 la incorporación del artículo 30 en la Ordenanza General de Construcciones, estipulando que las Direcciones de Obras Municipales estaban facultadas para ordenan el reconocimiento del subsuelo. Desgraciadamente, esta 5. “Naturaleza y consecuencias de los terremotos del sur, perspectivas de la reconstrucciuón y labor de los Institutos de la Facultad a corto y largo plazo”. Prof. Arquitecta Anamaría Barrenechea y Ayudante, arquitecto Pedro García. Chile en el X Congreso Panamericano de Arquitectos. Instituto de Vivienda Urbanismo y Planeación. Fac. Arquitectura U.de Chile.
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