Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil
131 De esta manera, Chillán, la ciudad mártir, cuya tragedia motivó la creatividad de los cantores populares o el ingenio del poeta Nicanor Parra, 4 desestimó el singular privilegio de haber podido renacer de la mano del maestro Le Corbusier. El chaqueteo, ese hábito que parece innato a nuestra personalidad, frustró su presencia en Chile. Diez años más tarde, el estado de Punjab en la India le abrió sus puertas para que materializara en la ciudad de Chandigarh, los sueños que le fueron negados en nuestro país. La generación de arquitectos que en 1933 había propiciado la primera tentativa de reforma en los planes de estudio en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, se sumó a los planes de reconstrucción con camas y petacas. Algunos como Santiago Aguirre del Canto y su esposa la colega Inés Frei se instalaron en Concepción, revolucionando la arquitectura de la zona con sus proyectos vanguardistas. Ricardo Müller y su socio, el arquitecto húngaro Tibor Weiner, ganaron varios concursos públicos, para la construcción del Mercado Central en Concepción, la Intendencia y el Cuartel de Bomberos de Chillán. Orlando Torrealba proyectó el edificio de los Tribunales de Justicia en Concepción y el arquitecto Luis Herrera la Estación Central de Ferrocarriles de esa misma ciudad, cuyo hall central fue decorado con los imponentes freescos del pintor Gregorio de la Fuente. La obra más relevante fue la reconstrucción de la catedral de Chillán, edificio situado frente a la plaza principal de la ciudad, que fue totalmente destruido por el sismo. El proyecto de arquitectura fue encargado al arquitecto Hernán Larraín, otro integrante de la generación del 33. Su construcción demoró 20 años, y una vez concluida, pasó a constituirse en el símbolo más característico de la ciudad. Concebida como una estructura de arcos parabólicos que representan los dedos de las manos entrecruzados, la Catedral pretende reverenciar a las víctimas del terremoto. Adyacente, se alza una imponente cruz de hormigón en 36 metros de altura, que expresa el agradecimiento de los chillanejos por la ayuda recibida desde muchos países de la Tierra, inaugurando este camino solidario que se ha mantenido en tantas 4. Que se levante el raudo viento azul de otoño, / que aquí no pasa nada que puramente todo. / Chillán existe como una rosa blanca / sobre mi corazón húmedo y sin palabras. Chillán no está vencido, Chillán laurel alzado / como el verde campo de los gentiles caballos. Que se levante el trueno vivo de los tambores / y el hortelano alegre que se levante enton - ces. / Chillán en cada gancho de lirio vibra / como la espada abierta de la noche sombría. Que se levante entonces como una bestia el día / que aquí toda una llama que aquí nada ceniza. / Que se levante el fuego como un caballo de oro / que aquí no pasa nada que puramente todo.” Nicanor Parra.
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