Antumapu. Patrimonio, ciencia y naturaleza

104 Mientras la lechería estuvo en fun- cionamiento, hasta 1998, existía vigilancia permanente sobre las áreas agrícolas. Esta tenía por ob- jetivo proteger la infraestructura de la Universidad y el ganado. Los funcionarios de vigilancia podían pernoctar en la lechería, donde se disponía una habitación para ellos. Se relata que en las noches, principalmente durante el verano, había intentos de robo de anima- les o de penetrar en el edificio 12 . Las tomas de terreno en el Cam- pus Antumapu eran una presión latente, pero rara vez manifiesta. De forma ocasional surgían rumo- res de intentos de toma, pero eran situaciones puntuales y aisladas, y no atribuibles a procesos de or- ganización de carácter colectivo, como los que originaron tomas de ¹² Ibídem. ¹³ Arismendi, G. 2017, may. Administración del Campus Antumapu entre los años 1999 y 2010. [Entrevista per- sonal]. Santiago, Facultad de Recursos Naturales y Ciencias Silvoagropecuarias, Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología. terreno en otros sectores de San- tiago durante la segunda mitad del siglo XX. No obstante, sí se levan- taron, durante fines de los años noventa y hasta la actualidad, vi- viendas provisorias e irregulares en los sectores más próximos a Av. Observatorio y San Francisco. La dinámica de transgresión del cierre perimetral por parte de la población se mantiene hasta la actualidad. Por lo anterior, el cie- rre actual es discontinuo y hetero- géneo. La población circundante continúa utilizando las áreas agrí- colas del campus con fines cultu- rales y recreativos, pero también han continuado las formas margi- nales de apropiación del espacio. En 1999, bajo la decanatura de Mario Silva, asume la adminis- tración del campo la académica Gladys Arismendi, perteneciente al Departamento de Producción Agrícola. En ese entonces la pro- ducción agrícola del campus se en- contraba deprimida y tan sólo una pequeña porción de los terrenos era ocupada para la producción de alfalfa, trigo y cebada, pues el cie- rre de la lechería había dejado en desuso grandes superficies de tie- rra. En la partemás cercana a la Fa- cultad de Ciencias Agronómicas, se mantenían parcelas con fruta- les, viñas, hortalizas y cereales con fines de docencia e investigación. Hacia el poniente del campus, el estado de abandono había dado paso al establecimiento ilegal de viviendas y la entrada desregulada de la población 13 . La universidad mantenía relacio- nes con feriantes y comerciantes

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=