Pulvis et Umbra

33 Así pues, la muerte no es real ni para los vivos ni para los muertos, ya que está lejos de los primeros y, cuando se acerca a los segundos, estos han desaparecido ya. (Epicuro, siglo IV a.C./2012, pp. 59-60) Pulvis et umbra sumus , ‘polvo y sombra somos’, es un reencuentro desde el arte contemporáneo con el tópico del vanitas vanitatis , cuyo recorrido artístico ha sido una de las reflexiones y uno de los imaginarios más constantes y presentes en la historia de la cultura occidental: la finitud de la vida. La puesta en escena de la fotografía funeraria que el artista Rodrigo Bruna proyectó sobre la fachada del Cementerio General de Santiago 1 contó con la performance 2 de más de quince personas, las que cargaron un dispositivo sonoro con distintas pistas de audio en loop con el sampleo de secuencias de sonidos grabados preexistentes, tales como campanas, voces y coros. Todo ello creó una experiencia auditiva musical en tránsito, por más de quince minutos, entre la fachada y el monumento a las víctimas de la Iglesia la Compañía, la que finalizó con la entrada de los y las performers al interior del cementerio. 1 Hasta las primeras dos décadas del 1800, quienes profesaban la religión católica eran enterrados en los templos –en el mejor de los casos– o, simplemente, en sepulturas clandestinas frecuentemente asoladas por perros y roedores, cuando la condición social del difunto era muy modesta. Uno de dichos camposantos espontáneos se ubicaba en la calle Santa Rosa, llamada entonces Calle de Las Matadas. Otro se encontraba junto al convento de San Francisco en la Alameda y, un tercero, cono- cido como La Caridad, a la entrada de 21 de Mayo, donde se enterraba a los ahorcados de la Plaza de Armas. Un aciago destino aguardaba también a aquellos que no adscribían a la religión católica, quienes eran arrojados a las rocas de la ladera oriente del cerro Santa Lucía (Waissbluth, 2014, p. 22). 2 “El concepto de performance acá utilizado se define como una práctica y una epistemología, una forma de comprender el mundo y un lente metodológico” (Taylor, 2012, pág. 31), en el cual el ar tista ha unido el concepto instalativo. Ver obra Pulvis et Umbra: Sepelio (2023). POLVO Y SOMBRA : LA ALEGORÍ A DE LA MUERTE CARLA MIRANDA VASCONCELLO

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