Catálogo Memorias de musicoterapia en Chile: 2015-2025

51 Por otra parte, y aunque la cifra es menor (4 trabajos), la presencia de investigaciones de egresados/as de universidades de países como Colombia, España y Estados Unidos, serían también altamente valiosas, al permitir la entrada de modelos teóricos y metodológicos distintos a los impartidos en la Universidad de Chile, lo que enriquece la discusión académica local. En otro ámbito, el hecho de que solo un trabajo provenga de una facultad distinta a la que alberga el programa de musicoterapia , podría indicar que la musicoterapia aún se percibe como una disciplina “de nicho” dentro de la misma universidad, y con ello esboza una tarea pendiente: orientarse a una mayor integración con otras disciplinas afines. [13] [14] Sin duda, la apertura de nuevos programas de formación en otras universidades chilenas, como actividad investigadora junto a otras facultades, contribuiría a nutrir un debate académico más plural y diverso. Sobre la distribución temporal en la productividad de trabajos, se puede concluir que la generación de conocimiento en musicoterapia no es autónoma, sino que está supeditada a los ritmos institucionales. Esto se desprende de la coincidencia entre los picos de productividad con los años de egreso de los/as estudiantes del programa de la Universidad de Chile, a través de sus memorias de titulación. Esto refuerza la idea de que la investigación en el área es, por ahora, una actividad estrechamente vinculada a la obtención de certificación académica, más que una práctica investigativa independiente o profesionalizada fuera de la universidad. Una excepción a este hecho la constituye el trabajo de Lallana y Yousef (2024), desarrollado en el marco de un proyecto financiado por un fondo ministerial. Otra arista de la distribución temporal, resulta en la observación significativa que la mayor concentración de trabajos se aprecie entre los años 2020 y 2023, señalando un potencial “efecto pandemia”. Ciertamente, la crisis sociosanitaria suscitó durante dicho periodo fenómenos como la virtualización de los programas formativos, la flexibilidad para el trabajo remoto y el retiro de emergencia de los fondos de pensiones. Todos estos sucesos pudieron haber incidido en el número de personas que accedieron a esta formación especializada, tanto a nivel nacional como internacional. Es el caso del trabajo de Andreu (2013) el que realiza bajo la orientaciónde la Facultad de Ciencias Sociales. [13] Cabe recordar que no fue propósito de este catálogo incluir trabajos sobre musicoterapia cuyas autorías no consideraran la participación de musicoterapeutas con formación universitaria. Se ignora por tantola prevalencia de trabajos sobre musicoterapia que se puedan haber desarrolladodurante la última década, por iniciativa de otro tipo de profesionales. [14]

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