Para que nadie que atrás. A la memoria de nuestras(os) compañeras(os) y maestras(os)
264 mos juntos a las reuniones con don Bernardo Márquez, que tenía un pequeño departamento en Avenida España, donde los comen- tarios y orientaciones sobre nuestros trabajos solían ser acompa- ñados por una botella de vino tinto”, recuerda. “Completada esa fase propiamente académica, fue el propio Bas- ko el que puso más empeño para completar la fase de impresión y empaste de los textos de todo el grupo integrante del Seminario. Así, el “Chico” Alfredo Méndez, operador de la imprenta en el sub- terráneo del edificio de Los Aromos, nos agenció el trabajo de una dactilógrafa que grabó las placas de impresión para la Rotaprint, máquina pionera del Offset en pequeña escala. Gracias a Bas- ko dimos nuestros exámenes de título ese mismo año 1970”, agrega. Mientras estudiaba en nuestra Escuela, en 1968 contrajo matrimo- nio con su polola Artemia Molina Requena y de allí nacieron sus dos hijos Basko y Pamela. Fue abuelo de cuatro nietos y alcanzó a conocer una bisnieta. Basko fue siempre muy caballeroso y se distinguía además entre sus compañeros, generalmente ataviado de cuello y corbata. Lo cual no le impedía vestirse de futbolista para brillar en los lances deportivos de aquellos años, en un plantel donde destacaban tam- bién Guillermo Torres, Nelson Sandoval, Patricio Caldichoury, Su hija Pamela, también periodista, lo recuerda así: “Como padre y abuelo fue tan estricto como cariñoso, de valores y principios inquebrantables, los que se esmeraba en transmitir a todos nosotros. Amoroso y preocupado de sus nietos, de su futuro y de su bienestar, al igual que a sus hijos les inculco el hábito de la lectura, el deporte y la vida sana en general. Hombre de pocos pero buenos amigos, devorador de libros y contador de historias. Siem- pre preocupado por su familia y cercanos, disfrutaba de la natura- leza, de ver el futbol, de las cosas simples, tal como caminar por la playa al atardecer”. Basko siempre destacó por su compromiso político y social. Hom- bre de izquierda, militante socialista, cuando ya estaba titulado de periodista ingresó a trabajar en el Instituto de Desarrollo Agrope- cuario, INDAP, en Talca durante el gobierno del presidente Salva- dor Allende. Producido el golpe de Estado de 1973, fue detenido en varias oca- siones por militares del regimiento de Talca, humillado, torturado y amenazado con fusilamiento. Francisco Bustos, abogado de Derechos Humanos, interpuso una demanda contra el Estado el año 2021, y pidió como testigos a Gui- llermo Torres y Francisco Leal. La demanda fue ganada en los tri- bunales y el fallo final fue emitido cuando Basko ya había fallecido. Sus hijos recibieron la cifra que determinó la Corte Suprema. Muy caballeroso y gran jugador Estricto y cariñoso Comprometido y torturado Eduardo Rodriguez, Jorge Argomedo, Patricio Rojas, el “Palta” Fa- rias, Pedro Cortes, Pedro Soto, Carlos Araya y otros cuyos nom- bres se pierden en la memoria. Veloz y de fuerte disparo, Basko era en la cancha una suerte de todo terreno que rendía tanto en la defensa como en el ataque. Y en los encuentros futbolísticos siempre fue también muy leal con los rivales. Basko con Alipio Vera y Sergio Campos.
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