Para que nadie que atrás. A la memoria de nuestras(os) compañeras(os) y maestras(os)
164 Giacomo Marasso Beltrán GRAN AMIGO Y CAMARADA Por María Teresa Maluenda Merino ¿Por dónde empiezo a contar parte de la vida de mi querido amigo Giaco? ¿Cómo lo defino para abarcar todas sus facetas? El político tolerante, el italiano soñador, el perseverante dirigente gremial, el periodista, el “músico pendiente”, como él se describió hace un tiempo en la radio Cooperativa. “Soy persona, hijo de Dios, hermano de lo humano, tutor de lo creado y lo inventado… Me relaciono mediante la solidaridad… En mi alma y en mis accio- nes están lo italiano y lo chileno… Soy el periodista, el político, el músico pendiente, el escritor incipiente, el audino intransigen- te… Aún sueño con ideas y proyectos”. Fue mi primer amigo en la Escuela de Perio- dismo de nuestra ilustre Universidad de Chile: nos conocimos en la fila para matricularnos. Y esa amistad se mantuvo por siempre. Ami- gos y camaradas porque desde el primer día militamos en la DCU (Democracia Cristiana Universitaria) y a lo largo de toda la vida com- par-timos experiencias profesionales, políticas y gremiales. Poé- tico y soñador, Giacomo estaba siempre ideando nuevos proyec- tos, en ocasiones utópicos, pero siempre plenos de entusiasmo. La política fue un tema central en su vida y la enfrentó siempre con un fuerte compromiso y respeto por las ideas ajenas. Así lo sintieron muchos de sus colegas. Cuando le pedí a Oriana Zorrilla, un testi- monio de su compañero de curso, lo tituló Diferencias en armonía . Han pasado 57 años y aún lo recuerda “en la puerta de ingreso a la Escuela de Periodismo desde la Facultad de Filosof ía y Humanidades o, simplemente Pedagógico, como le llamábamos en los años sesenta: Giacomo Marasso y George Ma- llohui esperaban a las mechonas, estudiantes de primer año, para darles la bienvenida y atrapar su atención para sus respectivas Disfrutando un buen café.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=